domingo, 16 de enero de 2011

Métodos de las ciencias sociales



De la lectura de Maurice Duverger, “Métodos de las ciencias sociales” 1981, tenemos que la investigación científica se desarrolla en tres fases: observación de hechos, formulación de la hipótesis y verificación experimental. Dentro de los elementos del análisis sistemático se clasifican en las ciencias sociales en tres categorías: 1) Los marcos conceptuales; 2) La experimentación y 3) El método comparativo.

La investigación científica, tanto en las ciencias sociales como en las ciencias físicas, se efectúa dentro de unos marcos conceptuales. Se dice que el fin último de toda ciencia es formular unas leyes, es decir, unas relaciones constantes entre fenómenos. Además, se tiene que el descubrimiento de las leyes sólo es posible, en realidad, en los sectores más avanzados de la investigación, que en las ciencias sociales, todavía subdesarrolladas, son poco numerosos.

Se pueden distinguir tres niveles de la investigación científica: el nivel de la descripción, el nivel de la clasificación y el de la explicación.

1) El nivel de la descripción. Antes de pensar establecer una relación, incluso hipotética, entre dos series de fenómenos, es preciso que los fenómenos en cuestión hayan sido descritos de manera profunda en la mayor parte de sus variedades. El establecimiento de hipótesis y la formulación de leyes exigen la confrontación de numerosos materiales.

2) El nivel de la clasificación. Se pasa de la descripción a la explicación a través de un nivel intermedio, el de la clasificación. Para definir las relaciones entre varias categorías de fenómenos es preciso que estas categorías hayan sido determinadas con precisión

3) El nivel de la explicación. -Una vez descrito un número suficiente de fenómenos y suficientemente precisadas las clasificaciones de base, es posible abordar válidamente el estadio de la explicación científica, es decir, intentar deducir unas leyes. En ciencia social, son poco numerosos los terrenos en los que se puede obrar de este modo. Por ello, existen pocas leyes sociológicas auténticas.

Existen algunos campos de estudio suficientemente desbrozados para que las investigaciones puedan desarrollarse únicamente al nivel de la explicación. Por otra parte, el carácter estadístico de las leyes científicas, actualmente reconocido, sólo permite una previsión global, relativa a unos conjuntos.

De la lectura de Padua se extrae que todo problema de investigación comienza siempre como un problema de teorización. La teoría sociológica es el conjunto de proposiciones y definiciones extraídas de la realidad social y que explican los fenómenos sociales concretos. El mundo conceptual está constituido a partir de los términos generales y definiciones más significativas, las maneras como se seleccionarán los datos, la selección del diseño más correcto, así como la búsqueda de orden.

El objetivo de la investigación señala los elementos en el modelo que van a ser investigados; pero, es el modelo el que señala los supuestos que están por detrás de los elementos.

El diseño de investigación se refiere al conjunto particular de métodos seleccionados por el investigador tanto para la búsqueda de nuevos hechos, como para la determinación de sus conexiones. Aquí se decide cómo se van a seleccionar los datos, cuáles serán los métodos analíticos, cómo se va a formular el problema, qué tipos de instrumentos específicos se van a utilizar… entre otros.

En la fase empírica, el investigador es guiado por la teoría sociológica y el modelo hacia los fenómenos, sociales concretos que, en términos de hechos sociales sus hipótesis teóricas.

En la fase interpretativa se comparan los hechos con su teoría inicial examinando las consecuencias que tienen para la teoría la comprobación o refutación de las hipótesis.

Surgen entonces a) El nivel conceptual y racional de conceptualización, que define el significado nominal de una ciencia y b) El nivel de teorización para la investigación, es decir, el nivel empírico, que le da el significado operacional a una ciencia.


La investigación científica tiene como sus objetivos teóricos más generales, dar respuestas inteligibles, confiables y válidas, a preguntas específicas o problemas de investigación. La formulación del problema de investigación es uno de los pasos principales y más difíciles de resolver en cualquier diseño de investigación.
La palabra "teoría" se reserva para los sistemas proposicionales, es decir aquéllos donde la unidad es la proposición, y donde las proposiciones ordenadas constituyen el sistema de organización conceptual que, aplicado a las unidades de interés de la disciplina, dan por resultado una explicación.

La palabra "taxonomía" se aplica a la interrelación de definiciones; una taxonomía es un esquema de definiciones ordenadas que definen tanto el objeto de interés de una disciplina, como las propiedades del objeto o de la situación a los que hay que prestar atención. La aplicación de la taxonomía a un nuevo objeto permite un diagnóstico o una descripción. En un apéndice adjunto a este capítulo, presentamos ejemplos de taxonomía en botánica y psicología y una tipología sociológica.

Los estudios explicativos dan respuestas a los porqués. La respuesta se ubica dentro de la lógica de las explicaciones científicas, a través de teorías organizadas de manera tal que dan cumplimiento a la condición doble de verificación lógica y de verificación empírica. Lógica en el sentido de consistencia entre las proposiciones que integran el sistema: empírica en el sentido de correspondencia del sistema proposicional con la realidad empírica. En la fase explicativa de la investigación, el investigador separa -como dice Piaget-" lo verificable de lo reflexivo o intuitivo, elabora métodos adaptados a la problemática, métodos que son a la vez de análisis y de verificación”.



Lecturas consultadas

-Duverger, Maurice, “Los elementos de análisis sistemático”, en Métodos de las Ciencias Sociales, España, Ariel, 1981. (Colección Demos), páginas 356-360.

-Padua Jorge, “II. El proceso de investigación”, Técnicas de investigación aplicadas a las ciencias sociales, México, El Colegio de México-FCE, 1996, páginas 28-36.

sábado, 15 de enero de 2011

Investigación y saber científico



Investigación y saber científico

Fernando Alejandro León Avelar

Justificación

Todo trabajo de investigación implica la búsqueda de un cierto conocimiento, el cual se adquiere por etapas.

El conocimiento de esas etapas me permite comprender tres puntos del itinerario similar al de un ciclista.

-¿Por dónde comenzar?
-¿Cómo continuar?
-¿Cómo terminar con éxito?
Además de su experiencia como profesor director de tesis, el autor aplica las dos primeras reglas en la revisión. A continuación se enuncian brevemente las de las cuatro reglas de la metodología cartesiana.

1) Regla de la evidencia, de la duda.
Nada es evidente (de acá sale el concepto de la duda metódica, llamada también duda escéptica).

2) Regla de la división.
La división en tantas partes como sea necesario o se requiera. El principio es dividir cada problema de estudio en unidades menores que faciliten su correcto desarrollo.

3) Regla de la síntesis o del orden.
La conducción en orden y de forma sintética para poder ir al punto (se trata de seleccionar lo verdadero -o lo útil- de lo falso -o lo irrelevante-). Esta regla supone además un orden y continuidad de las ideas, para muchos constituye tener lo esencial de cada fuente, como una especie de resumen.

4) Regla de la revisión.
Se trata de hacer tantos desmembramientos y revisiones generales de tal forma que estemos seguros que no olvidamos mencionar nada.
Aquí incluiría el asunto de las revisiones finales: se debe pensar en varios lectores para el trabajo, un primer tipo de lectores generalísimos que tal vez no están familiarizados con el campo de estudio, pero que pueden señalar aspectos sobre la redacción. Otro tipo de lectores que conocen el campo de investigación y podrían señalar algún eventual contrasentido, otro tipo de lector que más bien sería de tipo filológico y de estilo, una última revisión del autor, para sí llegar a los lectores finales (director y el jurado).

Las etapas de la investigación.
Las etapas de la investigación son al menos 20 como veremos a continuación, dependiendo del autor, o del área de estudio se pueden sugerir más o menos, según corresponda:

1) Elección del tema.
Se aconseja elegir un título tentativo. Para esta etapa es necesaria una pequeña búsqueda previa. En general, debe ser algo que realmente nos llene y con lo que nos identifiquemos, de nada sirve un tema muy bueno si nos causa cierta repulsión.
Para el título se recomienda que este sea dado en 2 partes, una general y otra específica que funcionará como subtítulo. Ejemplo:
“Procesos unitarios, segunda oxidación en la elaboración del vino”
Como se puede apreciar, la primera parte describe o nos ubica de modo general el campo de estudio y la segunda especifica un poco más el contenido específico que se va a estudiar.

2) Plan tentativo de la investigación.
-Índice
-Tabla tentativa
-Si fuera posible un cronograma básico
En general esta parte es como una especie de “brainstorm” o “lluvia de ideas”. Valga decir que nada está exento de modificaciones, por lo que la flexibilidad es necesaria para todas las partes de la investigación.
Más que todo, este punto indica la elaboración de un plan en el que si estamos investigando un algo y por casualidad uno de los puntos de lo planeamos al principio no es posible desarrollarlo, o se debe postergar, la investigación debe continuar y adaptarse a las nuevas condiciones dadas.

3) Establecimiento de un fichero.
El trabajo con fichas es de mucha relevancia, en las mismas se consigna:
La obra consultada, artículo de periódico, artículo de revista especializada, artículo de Internet, materiales audiovisuales, información de entrevistas realizadas… entre otros.
Las fichas son como un banco de datos elaborado por nosotros mismos, las cuales serán ordenadas en orden alfabético.
En el caso de libros, contienen los siguientes datos:
-autor
-título
-editor
-lugar (se refiere a la ciudad, no al país, ejemplo Paris y no Francia)
-Fecha de edición

Algunos autores recomiendan ver los índices para guiarnos sobre el posible contenido de un libro que nos pueda ser útil (por razones de tiempo, aunque quisiéramos a veces resulta surrealista pensar en que vamos a leer por completo todos los libros de un determinado tema), además se puede resumir el contenido de un determinado capítulo, o sus ideas claves en las fichas y tenerlo ya compilado para todo lo que se requiera posteriormente.
En el caso de los artículos de Internet, se busca siempre que sean de fuentes serias, el formato para la ficha es:
-autor
-título
-url
-fecha de consulta (por si la página fuera modificada)

4) Etapa de consultas.
Se trata de investigar quién, qué, cómo, dónde, cuándo... En inglés es lo que se conoce como las “w-questions”. Este punto dependerá del tipo de investigación que se esté realizando.

5) Primer borrador (o primera depuración).
Se trata de una comprobación de los datos investigados hasta el momento: libros, revistas, audiovisuales, Internet.

6) Plan de investigación/ Proyecto de investigación
-Título provisional y nombre del (de la) investigador(a)
Título/autor en una sola página al centro…es recomendable que desde los primeros borradores se le vaya dando el formato como si se tratara de la versión final, es decir lo más próximo al trabajo final.
-Índice/ tabla provisional
-Delimitación del tema y del objeto de estudio (Entre más delimitado será más científico según Bachelard en “Le nouvel esprit scientifique”=>Algo así como el nuevo espíritu de las ciencias)
-Importancia y justificación del tema
-Hipótesis (idea general, un supuesto; según Umberto Eco esto es optativo y no en todos los campos se puede trabajar)
-Objetivos: principal y secundarios
Cada objetivo secundario corresponderá a un capítulo que vamos a desarrollar. Además un error muy común en la redacción de objetivos es colocar varios infinitivos en la redacción, no, lo indicado es un solo objetivo, un solo infinitivo -ver lista de verbos por objetivos anexa-
-Esbozo del tema: ¿cuál es el problema a estudiar?
UNAM=>I, II, III (muestra, los capítulos se enumeran con mayúsculas y números romanos)
-Marco teórico, registros, métodos de análisis.
En los libros en español se trabaja como marco teórico o marco referencial, algunos libros usan erróneamente como si fuera sinónimo el “marco conceptual” (que en realidad es sólo la lista de conceptos o definiciones que se asocian con nuestra investigación) o peor aún un pseudos-monstruo que algunos modernistas han llamado “marco teórico-conceptual”…un marco o es teórico o es conceptual, pero aún en las facultades hay cierto roce en ese punto, lo mejor es definirlo junto al tutor.
Al hablar del método de análisis se refiere por ejemplo al método científico, método psicoanalítico u otro…. Es decir, el tipo de análisis que vamos a realizar debe ser claro desde el principio y dependerá de nuestra área de estudio.
-Calendario de operaciones
-Bibliografía provisional
La recomendación es ir siempre de la teoría a la práctica. Asimismo se recomienda tener al alcance de la mano un manual de investigación y proceder así:
a) Leer varias veces los capítulos del manual
b) Redactar cada uno de los puntos del proyecto
c) Presentar el proyecto al profesor tutor o director de tesis
d) Recomenzar de nuevo y volver a redactar y corregir todo con las observaciones hechas por el tutor.

Umberto Eco, propone que para hacer una tesis lo ideal es trabajar como en un modelo de capas (como una cebolla). La capa más externa es toda la referencia temática, la capa intermedia es la elaboración y la central el texto sobre el tema que al final será nuestro respaldo.
En la medida de lo posible se recomienda consultar las obras de Vico, Bakhtime y
Barthès sobre la investigación. Aunque nuestras bibliotecas están llenas de tratados sobre el tema que no son menos importantes que los de esos autores considerados “clásicos”.

7) Lectura y análisis de los datos.
Se trata de perfeccionar lo trabajado en la etapa 5 y 6. De aquí surge lo que se conoce como el “Estado de la cuestión”, esto es simplemente qué es lo que se ha escrito, cómo y cuándo se escribió, por qué, por quién y bajo que condiciones se dijo y en la medida de lo posible establecer en qué se va a diferenciar lo que nosotros vamos a hacer de lo que ya se hizo.

8) Investigación de campo.
Encuestas, entrevistas, por participación, personas privilegiadas/testigos, cuestionarios, entre otros (sobre todo para las ciencias sociales).
Uno podría tener suficiente con la búsqueda de documentos, es decir el análisis de textos sobre un tema, dependiendo del dominio o campo de estudio sobre el cual estamos trabajando.

9) Análisis.
Análisis de los resúmenes de lectura, encuestas, revisión y selección de materiales.

10) Plan de redacción.
Se trata de unir las etapas (etapas 2 + 6) para obtener un plan de investigación definitivo.

11) Redacción o primera entrega
De 1/3 del total del trabajo con la etapa 6 corregida

12) Redacción o segunda entrega
De 2/3 del total del trabajo con la etapa 6 corregida

13) Redacción o entrega final
Del total del trabajo con la etapa 6 final
Recomendaciones generales para las etapas 11, 12 y 13
- No presentar nada en borrador, hacer de cuenta que ya es el final.
-Toda presentación debe hacerse propiamente, con el formato de un trabajo definitivo

14) Corrección del primer texto final
Revisar las abreviaturas que vienen del latín y se usan bastante en este tipo de texto, tipo supra, infra, et, p, pp, ibdi).
Buscar siempre la claridad y la coherencia de las ideas.

15) Imprimir el texto final

16) Entrega del texto al tribunal

17) Espera

18) Examen de los lectores (miembros del jurado)

19) Nueva espera, preparación de la defensa

20) Defensa pública
Brevemente se podría realizar un resumen de las 20 etapas en 4 pasos
1) Búsqueda y comprobación de los documentos de consulta.
2) Trabajo de campo, lectura y análisis de documentos
3) Análisis de los datos, resultados de las encuestas y selección
4) Redacción por etapas, corrección y entrega del trabajo final.

Conclusiones
1) No existe la investigación sin método
2) La investigación es un proceso y todo proceso se realiza en el tiempo y por etapas.
3) Ninguna investigación nace de la nada: bibliografía, experiencias vividas…
4) Es necesario establecer un orden y prioridades
5) La investigación es una actividad noble que con la práctica se convierte en una fuente de placer u satisfacción personal

Lecturas revisadas
-Rojas Soriano, Raúl, “Repercusiones en el proceso de investigación”, en Guía para la realizar investigaciones sociales, México, UNAM, 1979, páginas 35-43.

-Cázares Hernández Laura, Técnicas actúales de la investigación documental, México, Trillas-UAM, 2003, páginas 15-29, 33-69, 97-127.

viernes, 14 de enero de 2011

Recuerdos de lo que un día escribí...



Recuerdos de lo que un día escribí...

Pierrot

Los días transcurren sin la mayor novedad, exigencias van y exigencias vienen, pero nunca se van. Ciertamente, así pasan las horas desde mi partida de ese pequeño terruño al que llegué sin desearlo y al que casi sin querer, terminé llamando hogar; una catarsis de emociones, aventuras y hasta de sentimientos encontrados han llegado cual avalancha carroñera en época de deshielo, meramente para corroer el alma. Pensamos que, no dejamos de crecer, pero ya una vez que has recorrido parte del camino es como si una premonición lejana se posesionara de los instantes venideros. Hoy me inundan interrogantes como ¿quién soy?, ¿qué quiero ser realmente?, ¿en qué me he convertido? y ¿hacia dónde quiero ir? Tal vez todas estas preguntas existenciales sigan con la respuesta intermedia de aquel que siempre está dispuesto a adaptarse a los nuevos retos y readecuar el fatídico y abusador panorama totalitario. Tal vez todo esto se pierda en el tiempo, como aquellos recuerdos de lo que un día escribí.

Encuentro y leo los fragmentos de mi historia olvidada, cual tesoros de infancia enterrados con la finalidad de no ser descubiertos jamás, intento resguardarme en esa época pasada, siento en el alma no reconocerme y a la vez saber esas letras perdidas de mi propiedad. Cuando luchamos por algo con todo el corazón, ninguna fuerza es tan grande como para ir en contra de los designios del Gran Arquitecto del Universo. En el fondo sé muy bien que somos gotas de agua en el océano y eso no lo pongo a discusión. El mundo entero está a nuestro favor cuando nos decidimos a trabajar con todas las ganas, para así, mostrarnos las grandezas del infinito en cada detalle de nuestras vidas. Me gusta pensar en que la felicidad es más que una meta ilusoria. Desearía poder constatar que me encuentro en la etapa más feliz de mi existencia, pero no es así, pues ya no sé ni quién soy realmente. No sé a ciencia cierta si tal vez esa felicidad ya llegó a mi vida y teniéndola entonces pasé añorándola inútilmente en el avenir, mientras vivía esos recuerdos de lo que un día escribí.

No estoy triste ni feliz, sólo contemplo el recuerdo de una estrella fugaz mientras me hallo perdido en una nube de nostalgia. Desempolvo recuerdos de antaño, familia y casa. Sé que construyo día con día y en el camino el tiempo pasa. Tal vez envejecí sin saberlo, por dentro y sin añoranza. Sonidos del alma, espacio, tiempo y distancia, para poder ver mil vergeles y escuchar de la alondra su canto, porque de la amante lejana noticias nos trae su sentir y su llanto. Viajero incansable del tiempo, para saber donde estoy. Miles de kilómetros para verte y miles más para dejar su amor. Porque dicen que todas las historias tienen un fin, no quisiera despedirme sin llegar hasta ti, que aunque lo nieguen los pueblos y lo tenga así la gente, realidad del cielo que por mi espíritu hablará la raza, como historias que contaba desde mi más tierna infancia y sean sólo recuerdos de lo que un día escribí…

jueves, 13 de enero de 2011

Por una noción de lenguaje…



Por una noción de lenguaje…

Por: Fernando Alejandro León Avelar

El pensamiento y el lenguaje expresan lo que cada uno percibe del mundo real, desde lo cotidiano hasta lo subjetivo. A través del tiempo el hombre configuró su existencia alrededor de símbolos y procesos que giraron en dimensiones diferentes, pero siempre en torno al eje común de la comunicación, se establece entonces, que dicha capacidad comunicativa se basó en el trabajo de los individuos. Bergson establece que la inteligencia es depositaria del pensamiento y la misma se pone en la mística espiritual, al servicio del alma y en la capacidad creadora del hombre.

Dentro de las fases psíquicas se establece que el hombre se diferencia de otros animales como el simio por su capacidad creadora. Además el ser humano busca la satisfacción personal y la obtención de una vida más cómoda. En ese sentido, si se le considerara como un animal con palabras y razón, habría que agregar el que es un ser capaz de ponerse metas y de cumplirlas cuando así se lo propone.

La ideación corresponde al desarrollo del lenguaje por parte del niño, especialistas como Piaget hacen referencia a que gritos, balbuceos, articulaciones y las primeras palabras corresponden a etapas completamente definidas en la escala del desarrollo del pensamiento humano. En ese sentido, el niño es sociable y socializar es su naturaleza, que lo hace por demás sensible a la estimulación que se le dé o no.

En América Central, por parte de los cazadores existe un tipo de trampas muy singulares para los monos. Se trata de una caja reforzada, a la que se le hacen orificios del tamaño suficiente para que quepa la mano del mono. Además, en el interior de la trampa se coloca fruta muy madura para que despierte la atención de los monos.

Cuando el mono percibe el olor de la fruta, su instinto le dice que debe tomar la fruta y así lo hace. Lo curioso es que el mono queda atrapado justamente por su necesidad natural y afán de obtener la fruta, bastaría con que comprendiera que soltando la fruta su mano lograría salir de la trampa para tener su libertad. Pero el mono se resiste a soltar su fruta y los cazadores obtienen excelentes ejemplares para el tráfico y la cría en cautiverio de animales.

Volviendo de nuestro amigo el mono, quien por cierto no soltará su sabrosa fruta. Lo que importaría sería el rescatar que el ser humano es un producto de la evolución y como tal, en un momento transicional esa evolución se da en la expresión afectiva del individuo y en su expresividad objetiva.

Todo lenguaje constituye una forma de código, pero no necesariamente todo código constituye un lenguaje completo y autosuficiente en sí mismo. Si buscáramos un mensaje que integre la noción de lenguaje sin recurrir a tecnicismos de carácter lingüístico, la frase de Confucio especifica mucho de la lógica del lenguaje y su funcionamiento, textualmente: “quien no conoce bien la fuerza de las palabras, no puede conocer a los hombres” y es que para la sociedad oriental está claro que las palabras son tan fuertes y poderosas como un sable o las armas con que se deseé hacer la analogía, no en balde dice un proverbio chino que “sólo tres cosas nunca vuelven: la flecha lanzada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida ”.

Pero dejemos a los orientales atrás e intentemos generar un concepto más integral de lenguaje, en el siglo XVII se tomaba sin la mayor distinción la lengua como el idioma de una nación y el lenguaje como una serie de palabras usadas casi por convención y consenso.

Tal aparente sinonimia y simpleza no existen en realidad. La lengua y lenguaje son conceptos que guardan en sí mismos una complejidad mayor. Para Marouzeau, el lenguaje está constituido por cualquier signo o sistema de signos que se pongan al servicio de la comunicación entre los seres humanos. De esa idea general es que Ferdinand de Saussure hace su aporte a la lingüística general con su “sistema de signos”.

Justamente es Saussure el que especifica la realidad del lenguaje y su práctica estructural respecto a la lengua, textualmente:

“El lenguaje es la facultad exclusiva del hombre que le permite representar contenidos conceptuales por medio de signos lingüísticos orales, o símbolos representativos de los símbolos orales”

Se da entonces una conceptualización de la realidad a través de signos lingüísticos o palabras, esos signos representan inclusive el pensamiento mismo y las emociones del ser.

Varios puntos son esclarecidos al respecto, entre ellos:

-No toda manifestación es lenguaje.
-Toda manifestación es signo.
-No todo signo es lingüístico.
-Todo signo lingüístico es lengua.
-No toda manifestación es código.
-Todo código es un conjunto de signos.
-No todo código es lingüístico.
-Todo código es producto del lenguaje.
-Toda lengua es producto del lenguaje.
-Lenguaje no es la lengua.

Jackobson por su parte expone que son seis los constituyentes del lenguaje:

-Orientación al contexto.
-Orientación al emisor.
-Orientación al receptor.
-Orientación al canal.
-Orientación al mensaje.
-Orientación a la lengua.

De acá se define la función denotativa del lenguaje como aquella que se ocupa de la relación entre el signo y el objeto al que hace referencia.
Estrella=

La función expresiva cumple en si misma una doble función, en tanto se establece un nexo cognoscitivo y afectivo/valorativo.

= Estrella hermosa

La función conativa por su parte trata de establecer influir una conducta en el individuo.

Ejemplo: ¡Come chococrispis para crecer fuertototote!

La función fática tiene por fundamento el reforzar la comunicación. Ejemplo: ¡me comprende, verdad!

La función estética hace que el objeto se justifique por sí mismo.
La función metalingüística refuerza lo expresado para evitar incomprensiones
futuras. Ejemplo: “La democracia es, según Platón, el gobierno del pueblo y para el pueblo”.

Grosso modo, el lenguaje es un generador de códigos, en tanto el lenguaje permite representar la realidad e inclusive, realidades individuales. Los sociolectos son el ejemplo incontestable de ello, aunque dos personas hablen el español, un médico y un ingeniero usarán términos distintos según su especialidad o el campo en el que se desempeñen, en ese sentido:

“Todos los sistemas sígnicos que no son competencia de la ciencia lingüística, no obstante y precisamente por ser producto del lenguaje, deben ser llamados códigos semiológicos”

Así entonces, la lingüística se ocupa de todas las manifestaciones del lenguaje y muy particularmente de los signos.

La semiología tiene como objeto de estudio la comprensión y la interpretación de todo sistema no lingüístico

Pierre Guiraud clasifica los códigos en dos grandes grupos:
-Los códigos lógicos, que son los objetivos (por ejemplo: los matemáticos y científicos así como los sistemas de señalización).
-Los códigos estéticos, que son los subjetivos (cuya relación subjetiva-afectiva, se ve mediada por el individuo).

Hombre
Soy hombre, he nacido,
tengo piel y esperanza.
Yo exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
No soy dios: soy un hombre
(como decir un alga).
Pero exijo calor en mis raíces,
almuerzo en mis entrañas.
No pido eternidades
llenas de estrellas blancas.
Pido ternura, cena,
silencio, pan, casa...

Soy hombre, es decir,
animal con palabras.
Y exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
-Jorge Debravo

miércoles, 12 de enero de 2011

Sociedad y comunicación



Sociedad y comunicación

Fernando Alejandro León Avelar

1. Estado: El Estado se forma mediante la asociación de pueblos: es el fin de todas las demás asociaciones.

2. Familia: se visualiza como una serie de asociaciones, la del señor y el esclavo, la del esposo y la mujer son las bases de la familia

3. Comunidad política: la comunidad política debe necesariamente abrazarlo todo, o no abrazar nada, o comprender ciertos objetos con exclusión de otros. Representa entonces, la unidad del lugar y lleva consigo la unidad de ciudad, donde la ciudad pertenece en común a todos los ciudadanos.

4. Política: se considera como la actividad que es el verdadero fin de la vida, lo mismo para los individuos que para el Estado, el hombre es ante todo un 'zoon politikon' o animal político.

5. Esclavitud: la esclavitud es válida y justa para Aristóteles, se distingue además la esclavitud natural de la esclavitud de guerra.

6. Economía: forma en que se adquieren los medios indispensables de subsistencia, se separa la economía natural, ocupada únicamente con el cuidado de las subsistencias; arte que, lejos de ser infinito como el otro, tiene, por el contrario, límites positivos y la economía doméstica.

7. Crematística: relativo a la economía política y monetaria.

8. Formas de gobierno: la aristocracia, la monarquía y la democracia con sus degeneraciones, demagogia, oligarquía y la tiranía.

9. Constitución: es la forma en que los Estados tienen mejores imaginadas por los filósofos y gentes notables.

10. Ley: al respecto se apunta que, la naturaleza arrastra, pues, instintivamente a todos los hombres a la asociación política. El primero que la instituyó hizo un inmenso servicio, porque el hombre, que cuando ha alcanzado toda la perfección posible es el primero de los animales, es el último cuando vive sin leyes y sin justicia. La ley sería entonces esos principios básicos que sigue el hombre para ser un individuo político, es decir, con organización política.

11. Soberanía: la soberanía, se señala que esta debe residir en las leyes fundadas en la razón; es decir, en estrecha relación entre las leyes y la constitución.

12. Animal político: naturaleza social y política del hombre que lo lleva a trabajar en el seno de la sociedad.

13. Ciudadano: los hombres libres, se excluye a los esclavos, a las mujeres, extranjeros y niños.

14. Mujer: aunque por naturaleza se le pone en la misma línea que los esclavos, tal vez lo más relevante, sea que tienen un papel secundario y se les relega a la reproducción, además se dice insistentemente que no saben mandar.

15. Clases sociales: artesanos, labradores y defensores de la ciudad.

lunes, 10 de enero de 2011




Semiología o el estudio de los signos

Fernando Alejandro León Avelar

Dentro de la lingüística, la interpretación de los signos recubre una importancia trascendental. Las primeras comunicaciones del hombre se dieron mediante dibujos y muy probablemente antes de las palabras, se haya impuesto algún sistema de gesticulación o muecas para intentar trasmitir los mensajes básicos entre los individuos. Se habla de una codificación en tanto la relación entre significado y significante es convencional. Para designar el objeto-concepto “manzana” el español designó manzana, el francés “pomme”, el inglés “apple” y el latín “malum”.

Se habla de una motivación basada en la convención, es decir, contemplando de antemano la arbitrariedad del signo, ningún usuario aislado podría proveer una modificación por sí mismo en la relación entre significante y significado, pues ante todo la lengua es un fenómeno social y de comunidad. Una interrogante interesante se podría desprender de este punto: ¿qué puede hacer la normatividad (digamos la RAE) ante un uso o asociación conceptual ‘incorrecta’ pero generalizada por una mayoría?

Concebimos polisemia y monosemia en tanto un significante puede eventualmente asociarse a muchos o un solo significado respectivamente. Por otra parte la denotación está constituida por el significado objetivo de las cosas, en tanto la connotación responde al significado subjetivo. Los lenguajes científicos suelen ser monosémicos por excelencia, en tanto que en dominios como la poesía o en el arte, la polisemia aparece ante las múltiples opciones de interpretación posibles.

Las señales también son una fuente inagotable de signos y significantes. Dichos códigos poseen la doble exigencia: por un lado ser sustitutos del lenguaje y poseer una significancia reconocible fácilmente. Por ejemplo, con las señales de tránsito. Pues es gracias a los signos y entorno a la interpretación de ellos que se organiza la sociedad.

Bibliografía
-Saussure, Ferdinand. “Curso de lingüística general”. Fontamara, 1987. pp. 85-97
-“La verdad prevalece en el océano del creador, somos una gota de agua” .̇.

domingo, 9 de enero de 2011

Nociones de lingüística general




Nociones de lingüística general

Fernando Alejandro León Avelar

El signo se divide en dos partes: concepto e imagen acústica. Aunque la gente cuando suele referirse a signo, hace referencia a la imagen acústica. El concepto corresponde a lo que Saussure establece como significado, en tanto que la imagen acústica respecta al significante. Se da entonces una asociatividad entre significado y significante cuyo vínculo es arbitrario, en el entendido que dicha arbitrariedad responde a que la lengua como medio de expresión se basa en principios colectivos.

El vínculo entre significante y significado es natural y no podría ser sustituido por otro, en ese sentido, la arbitrariedad no depende de la libre elección del sujeto, sino que se trata de un fenómeno inmotivado. Ejemplo de ello son las onomatopeyas en las que de una parte media la evolución fonética y de otra la arbitrariedad al asimilar y reproducir un determinado sonido. En estos casos específicos se podría negar que exista un lazo entre significado y significante, para comprobarlo bastaría el comparar dos lenguas distintas. Por ello exclamaciones y onomatopeyas tendrán una importancia secundaria.

El carácter lineal del significado va asociado al carácter temporal del que es dotado por la naturaleza auditiva, en cierto modo, con el habla se podría hablar de una secuencialidad que tal vez imágenes visuales no tendrían al poseer múltiples dimensiones.

La inmutabilidad del signo viene dada en tanto el significante es de libre elección, pero en el seno de la comunidad es impuesto. En ese sentido, si bien la elección es arbitraria, al mismo tiempo no es designable por un solo individuo, son una ley admitida en una comunidad.

En el sentido histórico, la lengua siempre aparece como herencia de épocas precedentes, como un contrato entre conceptos e imágenes acústicas. Existe entonces un principio de alteración en la lengua que se funda con el principio de continuidad temporal, dicha alteración implica un desplazamiento de la relación entre el significado y el significante.

Las relaciones naturales entre las cosas, ante la arbitrariedad y la alteración hacen de la lengua un elemento vivo y mutable, naturalmente y con el tiempo se incorpora una necesidad de cambio. La suma de lengua más habla da como resultado el lenguaje.

En ningún momento, la lengua escapa a la realidad social. Necesariamente debe haber una masa hablante para que exista lengua. La lengua existe en el contexto social y como fenómeno semiológico.
La lengua existe como sistema libre, organizable a voluntad que depende de un principio racional. La lengua es convención modificable a voluntad de los interesados

Bibliografía
-Saussure, Ferdinand. “Curso de lingüística general”. Fontamara, 1987. pp. 85-97

Hombre
Soy hombre, he nacido,
tengo piel y esperanza.
Yo exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
No soy dios: soy un hombre
(como decir un alga).
Pero exijo calor en mis raíces,
almuerzo en mis entrañas.
No pido eternidades
llenas de estrellas blancas.
Pido ternura, cena,
silencio, pan, casa...

Soy hombre, es decir,
animal con palabras.
Y exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
-Jorge Debravo

sábado, 8 de enero de 2011

Les poupées russes



LES POUPÉES RUSSES (Las muñecas rusas, las matrioscas)

Fernando Alejandro León Avelar

Dirección y guión: Cédric Klapisch.
Países: Francia y Reino Unido.
Año: 2005.
Duración: 125 min.
Género: Comedia.

Cinco años antes, la ciudad de Barcelona habría sido el punto de encuentro para varios estudiantes de las diversas nacionalidades europeas. Esta vez la historia de las muñecas rusas se centra en Xavier, ahora de treinta años y quien se convirtió en todo un escritor y por lo tanto enfrenta problemas de dinero.

Xavier debe confrontar varios desafíos: los problemas con el banco, su relación sentimental inestable, sus trabajos parciales que lo agobian sin ayudarle a desarrollarse a plenitud, se verá entre la espada y la pared cuando su novia y su madre le vuelven la vida imposible cada una por separado.

Vive con una compañera francesa, quien es lesbiana, quien también estuvo en el albergue español y responsabilidades ajenas a él le son asignadas, como el cuidar a su abuelo y ser la niñera del hijo de su exnovia. Xavier viajará a Londres y a San Petersburgo por razones de trabajo. Contrariamente a lo que se podría pensar, son estos viajes le darán orden y sentido a su vida al reencontrarse con sus antiguos compañeros de albergue.

La película pareciera evocar en sus personajes un cierto aire nostálgico y a su vez un aire de madurez, se pasa de los entrópicos universitarios de fiestas y una vida fundamentalmente desequilibrada a los adultos con aspiraciones formales y un proyecto de vida bien definido...cinco años después de aquel inolvidable año junto a los amigos en el mar en Barcelona.

La evocación del título es bastante llamativa, las muñecas rusas, aunque muy poco de la acción ocurre en Rusia pareciera tratarse de un guiño del realizador, diciéndonos que la vida en realidad es como una de esas muñequitas que abres y dentro de ella nunca sabes lo que vas a encontrar, la vida está llena de sorpresas y nunca sabes qué es lo que sigue o qué te vas a encontrar.

viernes, 7 de enero de 2011

Cuadrados mágicos de Fermat



Cuadrados mágicos de Fermat

CL

Semana de la ciencia y la tecnología 2010



Fernando Alejandro León Avelar

El origen de los cuadrados mágicos, si bien, no nos resulta del todo desconocido, sí impone diversas hipótesis a su alrededor que impiden afirmar a ciencia exacta dónde nacieron. Por un lado sabemos que estos cuadrados fueron conocidos por los chinos y los hindúes. Particularmente, una de las leyendas dice que en el año 2200 ac el Emperador chino Shu vió el cuadrado mágico de 3 x 3 en el caparazón de una tortuga en el Río Lo.

Otras civilizaciones como los hindúes le reservaron un carácter místico, atribuyeron entonces a los cuadrados perfectos propiedades curativas. Con la convicción que estos cuadrados portaban la buena suerte se les mandó a plasmar en placas de oro que se usaban como talismanes para atraer la fortuna, la salud y la felicidad.

Pero el desarrollo y evolución de los cuadrados mágicos se dio con Pierre de Fermat (1601-1655) destacado matemático precursor de la geometría analítica, cabe mencionar que Fermat mantuvo una gran afición por este pasatiempo que ha cautivado a miles de matemáticos y curiosos de todas las edades a través de los años.

¿En qué consisten los cuadrados mágicos? Podríamos definir que son estructuras numéricas debidamente ordenadas de forma tal que la suma de sus filas -horizontal-, sus columnas -vertical- y sus diagonales, es exactamente el mismo resultado desde cualquier posición que se contabilice, por ejemplo observemos el cuadrado mágico de 3 x 3:




En esta ocasión les presento un reto particularmente interesante... consiste en desarrollar los cuadrados mágicos de 4 x 4, 5 x 5 y 6 x 6. Recuerde que el desafío es suyo y para lograrlo primeramente hay que intentarlo, por demás resulta realmente útil si usted debe esperar en alguna fila y busca algo en para distraerse: los cuadrados mágicos guardan la misma esencia de los tan expandidos “sudokus” japoneses, lo único que se ocupa es un poco de voluntad, un pedazo de papel y perseverancia para alcanzar las soluciones.

Puede hacer llegar sus respuestas a: fernando.a.leon.a@comunidad.unam.mx

“El hombre encuentra a Dios
detrás de cada puerta
que la ciencia logra abrir”
-Albert Einstein

miércoles, 5 de enero de 2011

Definiciones.



Definiciones.

Fernando Alejandro León Avelar

¿Qué es el Estado?
El Estado es aquel conjunto de organizaciones que en su totalidad poseen la facultad de establecer las normas que guiarán una determinada sociedad, ejerciendo su poder en un territorio previamente establecido. Esta soberanía permite que dentro de los poderes de un Estado se puedan encontrar otras importantes instituciones, como lo son las Fuerzas Armadas, la policía y la administración pública.

El Estado se diferencia del Gobierno, en que este último es el que va cambiando con las diferentes personas que ocupan cargos durante períodos de tiempo previamente delimitados, mientras que el Estado es aquel que opera bajo instituciones permanentes en el tiempo, por lo que se trata de algo que se construye paso a paso con la historia de cada nación.

Para que un Estado se constituya como tal, es necesario que cuente con ciertos elementos básicos. Entre ellos se encuentra el Pueblo, cuya principal característica radica en su universalidad. El pueblo es considerado como el componente más elemental de un Estado, de este modo, no podría existir Estado sin pueblo ni pueblo sin Estado.

Otro de los elementos básicos es el Poder, que se define como la capacidad de ejercer un dominio y control a las personas, y de este modo, poder reglamentar su comportamiento y actividad. El ejercicio del poder puede ser llevado a cabo en forma voluntaria, o bien a la fuerza, sin embargo, del modo que sea, supone cierto nivel de subordinación de las personas al Estado.

En tercer lugar, el Territorio, el que se comporta como otro de los elementos constituyentes del Estado, y se define como aquel espacio físico dentro del cual es posible ejercer el poder estatal, y que permite diferenciar y dar independencia del poder que ejercen otros Estados sobre otros territorios. En este sentido muchas veces se usa el término para referirnos a un país, lo que no siempre es válido como consenso en todo el mundo, ya que también hay estados que determinan regiones administrativas dentro de un país.

¿Cuál es el fin del Estado?
El fin del estado aparece descripto y formulado mediante normas sean estas escritas o no. La constitución del estado contiene la descripción de sus fines.
Si tomamos una constitución formal o escritura como la nuestra, el fin es enunciado fundamentalmente en el preámbulo, afianzar la justicia, promover el bienestar general, asegurar los beneficios de la libertad, consolidar la paz, promover a la defensa común.

El objetivo del estado es la satisfacción de las necesidades públicas, que el grueso de la sociedad solo puede satisfacer en conjunto, como son la defensa, la seguridad, caminos, servicios de cloacas y alumbrado, el manejo de la política económica, de las relaciones internacionales y el otorgamiento de bienes privados que son eficientes si los administra una sola empresa, caso luz, agua, gas, entre otros.

Luego, existen bienes de tipo privado, caso educación y salud (dado que se brindan por sectores privados) que el estado debe poseer para brindar a aquellas personas que no tengan la posibilidad de acceder a estos servicios por parte privada.

En fin, los objetivos del estado terminan multiplicándose por cuestiones obvias, y dependerá del tipo de estado económico que se adopte, que puede ser más o menos intervencionista.

¿Qué es legitimidad?
Es la validez que se deriva de concordar con fuentes, criterios y normas de autoridad aceptados. Estos pueden incluir principios morales o políticos, de origen, tradición, religión, duración, así como de la coherencia de procedimientos adecuados con la Constitución y la ley.

Proviene sólo muy tangencialmente de la instauración de procedimientos democráticos que permitan la adhesión consciente y voluntaria de los asociados al orden vigente. (DÁVILA, Andrés. Estudios políticos. Udea. Pág. 11)

La legitimidad, es un término utilizado en la Teoría del Derecho, en la Ciencia Política y en Filosofía que define la cualidad de ser conforme a un mandato legal, a la justicia, a la razón o a cualquier otro mandato cierto. El proceso mediante el cual una persona obtiene legitimidad se denomina legitimación.

En Ciencia Política es el concepto con el que se enjuicia la capacidad de un poder para obtener obediencia sin necesidad de recurrir a la coacción que supone al amenaza de la fuerza, de tal forma que un Estado es legítimo si existe un consenso entre los miembros de la comunidad política para aceptar la autoridad vigente.

¿Qué debemos entender por derecho?
La palabra derecho proviene del vocablo latino "directum" que significa en su primer origen, "lo que es bien dirigido" o "lo que no se aparta del buen camino". Se le concibe como el conjunto de normas jurídicas, creadas por el poder legislativo para regular la conducta externa de los hombres en sociedad.

¿Qué es el ejecutivo y sus funciones?
Los poderes del Presidente de México están establecidos, limitados y enumerados por el artículo 89 de la Constitución:

-Promulgar y ejecutar las leyes que expida el Congreso de la Unión, proveyendo en la esfera administrativa a su exacta observancia;
-Nombrar y remover libremente a los secretarios del despacho, remover a los agentes diplomáticos y empleados superiores de Hacienda y nombrar y remover libremente a los demás empleados de la Unión, cuyo nombramiento o remoción no esté determinado de otro modo en la Constitución o en las leyes;
-Nombrar los Ministros, agentes diplomáticos y cónsules generales, con aprobación del Senado;
-Nombrar, con aprobación del Senado, los coroneles y demás oficiales superiores del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacionales y los empleados superiores de Hacienda;
-Nombrar a los demás oficiales del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacionales con arreglo a las leyes;
-Preservar la seguridad nacional, en los términos de la ley respectiva, y disponer de la totalidad de la Fuerza Armada permanente o sea del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea para la seguridad interior y defensa exterior de la Federación;
-Disponer de la Guardia Nacional para los mismos objetos, en los términos que previene la fracción IV del artículo 76;
-Declarar la guerra en nombre de los Estados Unidos Mexicanos previa ley del Congreso de la Unión;
-Designar, con ratificación del Senado, al Procurador General de la República
-Dirigir la política exterior y celebrar tratados internacionales, sometiéndolos a la aprobación del Senado. En la conducción de tal política, el titular del Poder Ejecutivo observará los siguientes principios normativos; la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; y la lucha por la paz y la seguridad internacionales;
-Convocar al Congreso a sesiones extraordinarias, cuando lo acuerde la Comisión Permanente;
-Facilitar al Poder Judicial los auxilios que necesite para el ejercicio expedito de sus funciones;
-Habilitar toda clase de puertos, establecer aduanas marítimas y fronterizas y designar su ubicación;
-Conceder, conforme a las leyes, indultos a los reos sentenciados por delitos de competencia de los tribunales federales y a los sentenciados por delitos del orden común en el Distrito Federal;
-Conceder privilegios exclusivos por tiempo limitado, con arreglo a la ley respectiva, a los descubridores, inventores o perfeccionadores de algún ramo de la industria;
-Cuando el Senado no esté en sesiones, el Presidente de la República podrá hacer los nombramientos de que hablan las fracciones III, IV y IX, con aprobación de la Comisión Permanente;
-Presentar a consideración del Senado, la terna para la designación de Ministros de la Suprema Corte de Justicia y someter sus licencias y renuncias a la aprobación del propio Senado;
-Las demás que le confiere expresamente la Constitución.

¿Qué es el legislativo y sus funciones?
El Poder Legislativo de los Estados Unidos Mexicanos se deposita en un Congreso General que se divide en dos Cámaras, una de Diputados y otra de Senadores.

La Cámara de Diputados se conforma por un total de 500 diputados, 300 de los cuales son electos por el principio de mayoría relativa en un número equivalente de distritos electorales uninominales, y los otros 200 por el principio de representación proporcional.

El número de diputaciones federales de mayoría relativa que le corresponde a cada uno de los 31 Estados y al Distrito Federal, se determina en función del porcentaje de la población que reside en cada uno de ellos sobre el total nacional. Por mandato constitucional, ninguna entidad federativa puede contar con menos de dos diputaciones federales.

En lo que concierne a la Cámara de Senadores, la reforma constitucional de 1996 introdujo por vez primera el principio de representación proporcional para su integración, al disponer su aplicación para la elección de 32 de sus 128 miembros.

En tal virtud, ahora se eligen sólo tres senadores por igual en cada una de las 32 entidades federativas (96 en total), en tanto que los 32 escaños restantes serán asignados según el principio de representación proporcional, mediante el sistema de listas votadas en una sola circunscripción plurinominal a nivel nacional.

martes, 4 de enero de 2011

Teorías del Estado: ensayo y error para la formación conceptual del Estado-Nación modernos.



Teorías del Estado: ensayo y error para la formación conceptual del Estado-Nación modernos.

Fernando Alejandro León Avelar

Dentro de las teorías del Estado, habría que conceptualizar de entrada que ningún Estado se consolida sin poder público. Esta afirmación se vuelve asertiva en la práctica, pero los pensadores y constructores de nuestro sistema de organización, con el pasar del tiempo, tuvieron que agruparse en dos corrientes de pensamiento para poder experimentar los diferentes planteos y posturas que la organización jurídica establece.

La corriente realista, poseía como finalidad la elaboración de un concepto de Estado ajustado a la vida comunitaria de los individuos, por esto se le considera ontológica, es decir, en su esencia misma no se preocupa por idealizar cómo debiera ser el sistema de organización estatal, sino que se limita a lo que la realidad de las sociedades permite llevar a la práctica.

Las posturas de los pensadores idealistas, por su parte, establecen una dimensión deontológica del estado. Es decir, cómo debiera ser la organización ideal de este y de sus estructuras de trabajo para el beneficio de la sociedad, sin reparar tanto en la puesta en práctica de los postulados sobre los cuales se erigen.

Algunas de las teorías más relevantes en la actualidad son por ejemplo, las de Platón, Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Francisco Suárez, Tomás Hobbes, John Locke, Barón de Montesquieu, Jean Jacobo Rousseau, Hegel, Marx-Lenin, entre otros.

Sin embargo, antes de adentrarnos en cada una de las principales teorías específicas, habría que preguntarse retóricamente, con un sentido crítico y tal vez con la alevosía de quien conoce de antemano la respuesta muy en su interior: ¿será posible una organización estable sin el Estado mismo?, ¿puede la personalidad estatal separarse de la personalidad jurídica de la que comúnmente se le revierte?, ¿serán nociones tan socorridas como Nación y Estado equivalentes en la dimensión integral del término y con todas las connotaciones jurídicas que esos conceptos implican?, ¿será posible desvirtuar al Estado como modo de agrupación entre los individuos para la obtención de un fin común?

Platón concibió clases sociales en la estructura organizacional política y por ende las nociones básicas de aristocracia, la democracia y la oligarquía (cabe decir, con la degeneración política se caía en la timocracia) se constituye la democracia como un régimen de libertad e igualdad con las limitaciones que imponen el desorden y la anarquía, las cuales al persistir terminarían indefectiblemente en tiranía.

Por su parte Aristóteles con su “zoon politikon” determinó que el Estado es una entidad necesaria, en tanto el ser humano se desenvuelve dentro de él. Para Aristóteles la aristocracia y la democracia constituyen regímenes puros, mientras que sus procesos degenerativos en su forma prostituida son la tiranía, la oligarquía y la demagogia.

Para San Agustín, el ordenamiento del Estado está ligado a las concepciones religiosas que encierran la existencia del alma y de una vida ultraterrenal. En ese sentido, los poderes son temporales y deben servir al hombre para el disfrute de un bienestar temporal.

Siguiendo parte del planteamiento religioso que establece San Agustín, Santo Tomás de Aquino sostiene sus planteamientos sobre la organización estatal en tanto la persona debe cumplir con los deberes humanos que la categoría de hijo de Dios instituye.

Para el estadista Francisco Suárez, no puede haber comunidad política o “sociedad civil” sin autoridad; valga decir, un poder sobre el que recaiga la potestad o soberanía de un grupo. Hobbes por su parte establece que la naturaleza del hombre es dominar por la fuerza a sus semejantes, de modo que no se podría vivir dentro de una comunidad, sin antes fundar un orden político. Hobbes resalta además, la necesidad de conferir a un hombre o a un grupo de hombres el poder para gobernar y tomar las determinaciones que más convenga a la sociedad.

Para Locke, la organización en términos de una comunidad política se logra mediante un “pacto social”, él concibe dos formas de poderes: el legislativo y el ejecutivo. Adicionalmente, confiere a los gobernados el derecho a la revolución, así como la no participación de la religión en los asuntos del Estado.

Montesquieu en el Espíritu de las Leyes establece que todos los hombres nacen ligados mutuamente, así se fundamenta la noción de vida en sociedad. En su ordenamiento político, la separación de poderes queda plasmada bajo el principio en que: “la libertad no puede consistir sino en poder hacer lo que se debe querer y en no estar obligado a hacer lo que no se debe querer”. Para que esta libertad sea posible la separación de poderes es imprescindible como un equilibrio natural organizativo. Para Montesquieu todo estaría perdido si los tres poderes estuvieran en manos de un solo hombre.

Rousseau habla de un pacto entre los hombres, para él la voluntad general es un poder que radica en la misma sociedad civil o comunidad política. El poder es soberano, es decir sin limitación alguna y representa a las voluntades particulares de los individuos que representa. Para Rousseau, lo que el hombre pierde en ese contrato es su libertad natural y su derecho “ilimitado” sobre aquello que está a su alcance, en contraparte ganará la libertad civil y la propiedad de todo lo que posee. En ese sentido, el individuo libre es capaz de realizar sus proyectos en tanto no se lo impida otro más poderoso que él.
El soberano es un ser colectivo para Rousseau, la soberanía es indivisible y las relaciones entre el particular y el soberano tienen por ente regulador las leyes, emanadas de la voluntad general. Para él, el poder espiritual debe permanecer alejado del poder temporal.

Hegel determina el Estado comprensivo y absorbente de la libertad dentro de la unidad estatal de la persona que puede gozar de ella. Hegel distingue tres periodos de evolución: la hegemonía de la fe, la sustitución de la fe por la razón en lo que se da la libertad comunitaria y el periodo germánico. Para Hegel, el hombre será de nuevo lo que debe ser sólo en el comunismo. La sociedad comunista se da por la desaparición de las clases sociales y la eliminación del Estado. Así entonces, el proceso dialéctico consiste en la oposición entre la tesis y la antítesis. La idea del Estado tiene entonces una realidad inmediata, una relación con los demás Estados y una idea universal. El poder legislativo es “el poder de determinar y de instituir lo universal”.

Dentro de la concepción de Estado, Carl Marx distingue superestructuras e infraestructuras dentro de las formas de conciencia social. Marx y Engels “ideología social” que para Marx es una “falsa conciencia”. Marx fundamenta sus ideas bajo la idea de un poderío económico mediante la apropiación de los instrumentos de producción, en ese sentido, el hombre es esclavo de las relaciones económicas. La política revolucionaria marxista implica un supuesto establecimiento de la dictadura del proletariado para la creación de la sociedad comunista o perfecta.

La concepción marx-leninista predestina la condición de grupo, relegándola al reino animal. Se podría pensar en un sentido retrógrado del marx-leninismo al proclamar la dictadura del proletariado, cuando la lucha popular que predica esta doctrina le resta su esencia a la misma masa, si bien, la dictadura del proletariado se propone como un estado intermedio o de transición para la abolición final de los explotadores y explotados. Más aún, la dictadura del proletariado llevada a su práctica implicaría la eliminación de la libertad de expresión del pensamiento en todas sus manifestaciones, aceptando ideas predeterminadas y renunciando a lo único que tiene esa masa: la capacidad individual de pensar y decidir.

Jellinek expone que el Estado es un objeto de conocimiento y no una concepción ideal acerca del “cómo debe ser”, en este planteo ontológico, la organización en comunidad entre los hombres implica la integración de una naturaleza psíquica por estar motivada en la voluntad y en la mente humana. Para Jellinek, el propio sometimiento del Estado a las leyes que el mismo dictará es un paso indispensable para obtener un derecho fundamentado en las leyes. Jellinek establece que: “Si al hombre le es imposible alcanzar por si mismo sus fines particulares, más difícil le será a una sola unidad colectiva de asociaciones alcanzar los fines totales de la misma”

León Duguit estableció que los individuos tenían deberes jurídicos fundados en la interdependencia social. Así, la mayor fuerza existente en una sociedad sería la regla de derecho para la efectiva realización de la solidaridad social. Por su parte, Hans Kelsen sostuvo que el Estado no pertenece al mundo ontológico, sino al deontológico, donde el orden jurídico es la expresión de su unidad, es decir, la dupla Estado-Derecho pierde fuerza. Toría de Carré sostiene el dualismo Estado-Derecho como principio de organización social, entre otros puntos establece que los tres elementos del Estado son la población, el territorio y el poder público para poder dotar a los grupos humanos de pluralidad de individuos de una forma organizativa consistente.

Jacques Maritain distancia las nociones de Estado y Nación, el hombre aparece como un producto del grupo social. Dentro de la Nación se engloban factores comunes como lo son tradición, cultura, civilización, costumbres y necesidades. Así las cosas, se define la nación como una comunidad de comunidades y como contenido de la sociedad política.

Para otros como Adolfo Posada, el proceso real de estado radica en nociones como soberanía y norma. La derivación de estos principios apunta a los hombres como seres racionales y libres. El autor puntualiza que no se puede crear un “Derecho” que no esté encaminado a regular las relaciones dentro de la sociedad, basado en el respeto y el raciocinio. La idea de Estado se concibe como un ordenamiento jurídico en diversas formas para el objetivo que persigue el hombre.

Según Heller, el Estado es una unidad soberana organizada de decisión y acción. Se acepta el dualismo Estado-Derecho al sostener que no existiría sin carácter creador del poder, una validez jurídica normativa ni poder estatal, pero sin el carácter creador de derecho no existe positividad jurídica ni estado.

Finalmente, para Georges Burdeau, la institucionalización del poder mediante el derecho consuetudinario o escrito es necesaria. De aquí se desprende la constitución como un acto jurídico formal. De este modo, el Estado se presenta como un elemento del mundo del derecho. Por su parte, el territorio es el campo de acción del poder y la nación está sujeta colaborando con ese pode, el cual no es un gobierno, sino su manifestación. Así las cosas el Estado es la institución que encarna el poder al servicio de una directriz.

Retomando el pensamiento de Rafael Rojina Villegas, el Estado se concibe como “una persona jurídica con poder soberano, constituida por una colectividad humana determinada territorialmente, cuyo fin es la creación y aplicación del Derecho al cual se encuentra sometida” en tanto que no es territorio, sino que sólo lo supone.

Como se rescata de esta somera y marcadamente panorámica visualización de las diversas teorías del Estado, el hombre ha buscado siempre la forma ideal de organización y aunque no siempre la haya podido encontrar, o al llevar a su práctica alguna teoría, la misma haya resultado un fracaso, es la esencia social del individuo la que prevalece en las relaciones interpersonales, jurídicas y económicas que finalmente convergen en el seno de una sociedad organizada en torno a metas y objetivos comunes.

lunes, 3 de enero de 2011

Resumen de: Karl Marx, “Medida de Valores” Capítulo III.





Resumen de: Karl Marx, “Medida de Valores” Capítulo III.

Fernando Alejandro León Avelar

La función primordial del oro consiste en suministrar a las mercancías, magnitudes idénticas de valor con las que la comparación y el intercambio sean posibles.

No es el dinero el que hace que dos mercancías sean conmensurables, sino que el dinero adquiere sentido a partir de la existencia de la mercancía misma, en ese sentido se dice que el dinero adquiere un carácter imaginativo o ideal.
Como patrón de precios, el dinero adquiere funciones de medida de valor y patrón de precios. Como medida de valores sirve para convertir en precios medidas imaginarias del factor oro. Como patrón de precios, potencia el producto del trabajo y hace posible la estabilidad del patrón oro como medida.

Para transar las mercancías en oro, la producción de una determinada cantidad de oro cuesta una determinada cantidad de trabajo. Es decir, el dinero no es más que la representación real y efectiva de la suma de oro expresada por la suma de los precios de las mercancías. El precio de las mercancías cambia en razón inversa al valor del dinero. La masa de los medios de circulación cambiará en razón directa al precio de las mercancías. Los precios de las mercancías se “contagian” y dan su proporción del valor, no en vano se habla por parte de los economistas de una mano invisible del mercado. Grosso modo, el precio actúa como el nombre del dinero materializado en una mercancía o en el costo de la obtención de la misma. La magnitud del valor, es por tanto, una proporción necesaria a su proceso de producción y con el trabajo social que implique.

El precio por si mismo implica cierta posible incongruencia entre la magnitud del valor relativo y el valor de la mercancía, no obstante, se contempla que el precio puede en efecto proporcionar una relación derivada que exprese el valor de una mercancía.

Como medio de circulación, el dinero permite la transferencia de mercancías. Se pasa entonces del desdoblamiento del dinero en mercancías y de las mercancías en dinero. El Aspecto real que media es el valor de cambio, su valor de uso se manifiesta sólo en las expresiones relativas de valor. La división social del trabajo hace que los trabajos de los poseedores de mercancías sean tan limitados como ilimitadas sean las necesidades. La mercancía se da a cambio de su propia forma de valor general.

Al asumir forma de valor, la mercancía reviste la materialización social uniforme del trabajo humano abstracto.
El dinero pasará a su forma de mercancía múltiples veces, un ejemplo de ello consistiría una economía imaginaria en que dentro de un tren viajaran dos dueños de mercancías: el primero, que vende refrescos y tiene cien en existencia, el segundo de ellos vende tortas y tiene cien también.

Supongamos que sólo uno de ellos tiene un billete de diez unidades y es justamente lo que vale uno u otro de los bienes, digamos que es el vendedor de refrescos el que le propone comprarle una torta al otro pasajero y este accede. Como se ha visto, el billete cambió de mano, pero digamos que al vendedor de tortas le da sed y decide comprarle un refresco, de forma tal que ahora se invierten los roles.

Si dicho proceso continuara hasta que se agotaran los bienes de ambos pasajeros, cada uno de los vendedores habrá generado mil unidades monetarias, sin embargo, el medio circulante habrá sido solamente el billete de diez unidades. A esto es a lo que se le llama velocidad del dinero, es decir, no se ocuparon cien billetes de diez unidades, sino que bastó con que este cambiara en el ejemplo cien veces de mano para generar adquisiciones de mil unidades para cada personaje.

Marx apunta que este proceso de metamorfosis genera una suma de metamorfosis iníciales. El proceso constituye la circulación de las mercancías. El dinero no desaparece al quedar eliminado de las metamorfosis de la mercancía, sino que ocupa un puesto circulatorio que las mercancías dejan vacantes.

En el amplio sentido del término toda venta es al mismo tiempo compra y viceversa. Así, la circulación derriba las barreras temporales que implicaría el almacenamiento de la moneda, o en su defecto, la emisión de tanta moneda como valores netos existen para la infinitud de mercancías.

El curso del dinero acusa entonces la monótona y si se quiere tediosa repetición del mismo proceso. Es importante apuntar que el cambio experimentado por los precios de las mercancías actúa siempre del mismo modo sobre la masa de los medios de circulación, lo mismo cuando se refleja un valor de cambio de valor que cuando responde a simples oscilaciones de los precios del mercado. Al amortiguarse la rotación del dinero se daría lugar a la escasez de los medios de circulación.

La suma total del dinero que actúa como medio de circulación depende de la suma de precios del mundo de las mercancías circulantes, dada la suma de valor de las mercancías y dado el ritmo medio de sus metamorfosis, la cantidad de dinero o de material de dinero circulante depende de su propio valor.

En general, la función del dinero como medio de circulación brota de su forma de moneda y a su vez, el verdadero papel de la moneda, brota de la función del dinero como medio de circulación. La representación abstracta de la absorción monetaria lleva a las fluctuaciones de la circulación de mercancías.

Del otro lado, el atesoramiento se da cuando el dinero se inmoviliza o se convierte, la necesidad y la pasión de retener el producto de la primera metamorfosis da lugar al atesoramiento. En la determinación del precio de la mercancía vendida el precio se asigna contractualmente cuando se mide la obligación del comprador, es decir, la suma de dinero adeudada al plazo de tiempo convenido. Así, el vendedor convierte su mercancía en dinero para satisfacer con este una necesidad. El atesorador, para preservar la mercancía en forma de dinero: el comprador a crédito, para poder pagar.

El dinero sólo funciona idealmente como dinero aritmético o medida de valor, es la encarnación del trabajo social, la esencia autónoma del valor de cambio y como mediador con la mercancía absoluta.

El dinero-crédito brota directamente como medio de pago, al ponerse en circulación certificados como medios de pago y representativos de los correspondientes créditos.

Finalmente, en el comercio mundial las mercancías despliegan su valor con carácter universal. Las funciones del atesoramiento responden, a la función del dinero como medio de pago interior y de circulación, en parte como dinero mundial.

domingo, 2 de enero de 2011

Resumen de: Karl Marx, “El Proceso de Cambio” Capítulo II.



Resumen de: Karl Marx, “El Proceso de Cambio” Capítulo II.

Fernando Alejandro León Avelar

Para que los guardianes de las mercancías lleguen al intercambio es necesario que estos se relacionen entre sí, de ahí se extrae el que el proceso de intercambio guarda una relación social, en efecto, como si se tratase de un contrato, en ese sentido es: una relación de voluntad en que se refleja la relación económica.

La materialidad corpórea de la mercancía no tiene un valor de uso como tal, sino que lo tiene para los demás y en la medida en que esta puede satisfacer una necesidad determinada. El valor de cambio permite que exista un medio de cambio. En ese sentido, todas las mercancías son para su poseedor no valores de uso y valores de uso para los no poseedores. Toda mercancía debe visualizarse como valor, antes de verse como valores de uso. Desprenderse de una mercancía para su cambio, es un proceso individual, en el que se busca la satisfacción de una determinada necesidad. El cambio es para el individuo un proceso de participación social.

Ninguna mercancía representa el equivalente general, por lo tanto, todas las mercancías deben tener una forma de valor que las equipare a todas. Las mercancías se enfrentan todas como productos o valores de uso.

El dinero cristalizado como tal es producto de la búsqueda de un equivalente vigente para toda la sociedad. El hombre buscó la forma de equiparar los productos del trabajo y el dinero mismo se trabaja y opera como una mercancía.

En un sentido estricto, las mercancías son objetos extraños al hombre y enajenables. Para que la enajenación sea posible en el entendido de una satisfacción de ambas partes, se llega a una especie de acuerdo, una persona dispuesta a despojarse de un algo y otra dispuesta a adquirirlo por medio del producto de su trabajo –véase, su esfuerzo-, en ese sentido, cobra más fuerza el que las cosas adquieren carácter de mercancías y se fundamentan en las relaciones entre la sociedad. El pacto se formaliza como un acto de voluntad recíproca, en un acto repetitivo y periódico. La fuerza de la costumbre se encarga de plasmar las dimensiones cuantitativas en valor.

Nótese como el contacto social se cristaliza por medio de la forma dinero. La naturaleza de las cualidades especiales de los metales preciosos, tradicionalmente, ha logrado que estos se consoliden como estándares de equivalente general socialmente válidos. La función del dinero, es entonces la de servir de forma estándar de valor para las mercancías y como materialización del trabajo abstracto del hombre.

Las mercancías encuentran entonces su propia forma de valor, el enigma del fetiche es el enigma del dinero en su forma de mercancía simplificadora del intercambio, el dinero es por mucho una forma visible, fascinadora y hasta mitificada a través del tiempo.

sábado, 1 de enero de 2011

Resumen de: Karl Marx, “La Mercancía” Capítulo 1.



Resumen de: Karl Marx, “La Mercancía” Capítulo 1.

Fernando Alejandro León Avelar.

En la mercancía lo primordial es el uso y valor dentro de las necesidades que dicho bien tiene para el interesado. Puntos de vista han establecido valoraciones varias que se fundamentan en aspectos como la calidad y la cantidad de un determinado bien, pero estas, al ser consideraciones subjetivas o relativas, han dado lugar a las denominaciones de “valor de uso” y “valor de cambio” en el campo económico.

El valor de cambio se da como una relación cuantitativa entre dos o más bienes distintos con el que se permite el intercambio directo o indirecto entre estos; el valor de uso, por su parte, suele ser considerado como un equivalente entre productos del trabajo o de actividades específicas realizadas, en ese sentido, el valor de uso sólo encierra una materialización del trabajo humano abstracto.
Otros aspectos se han considerado como el rendimiento, en el sentido del tiempo de trabajo que se considera socialmente necesario para alcanzar la obtención de un determinado bien. Esto es, en consideración a las condiciones normales de producción y con un grado medio de pericia considerado como estándar en la sociedad.

Se establece también que las mercancías que encierran cantidades de trabajo iguales, o que pudieran ser producidas en un tiempo de trabajo equivalente poseen la misma magnitud de valor. En general, cuanto mayor sea la capacidad productiva del trabajo, más corto será el tiempo de trabajo necesario para la producción de un determinado objeto. La mercancía será considerada mercancía, en tanto sea un bien destinado a un acto de cambio.

Se considera trabajo útil, aquel que está directamente asociado a la producción de un bien específico. El trabajo se representa entonces como una condición esencial en la vida del hombre, como una condición independiente de todas las formas de la sociedad, como una necesidad perenne y natural. De modo tal, se concibe también una división social, o estratificación del trabajo. El trabajo no constituye la única fuente de los valores de uso que produce. El trabajo es según Petty, el padre de la riqueza y la tierra de la madre.

El trabajo humano es el empleo de la fuerza de trabajo de todo hombre común y corriente. El trabajo complejo, no es sino el trabajo simple potenciado. En ese entendido, la fuerza de trabajo se presenta como una expresión directa de la fuerza de trabajo simple; entonces, la magnitud de trabajo de una mercancía, sólo responde a la cantidad de trabajo contemplado en ella, es decir, son valores iguales.

El valor de uso es directamente proporcional a la riqueza material, entonces todo trabajo es gasto de una fuerza humana abstracta de trabajo. El valor de cambio es siempre inaprehensible, su materialidad se concentra como valores sociales entre mercancías.

Al comparar mercancías y establecer un intermedio socialmente aceptado como medio “universal” de cambio, la misticidad del dinero se esfuma y su convencionalismo se vislumbra como un facilitador de equivalentes en forma potencialmente ilimitada.

No podríamos hablar entonces de dinero, si no se concibe de fondo una forma relativa de valor que facilite las equivalencias, entonces, sería consecuente decir que las mercancías no son más que las cristalizaciones del trabajo humano, en su abstracción analítica del valor.

La relación o razón de valor relativo permite cristalizar en efecto e trabajo humano, la determinación de una forma relativa de valor, permite entonces entrar al terreno de lo cuantificable, bajo un principio básico que dos cantidades de mercancías cuestan, o bien la misma suma de trabajo o el mismo tiempo de trabajo.

El valor relativo aumenta o disminuye directamente cuando el valor de una segunda con la que se compare permanezca constante. La forma equivalencial de una mercancía, no encierra ninguna determinación cuantitativa de valor.
La expresión del valor es entonces algo puramente social, una convención independiente de las propiedades físicas. El carácter misterioso de la forma equivalencial se ve cristalizada en la forma de dinero. El trabajo representa entonces una dimensión abstracta de trabajo humano. Aristóteles establece que para comparar dos mercancías debe existir entre ellas una relación medible.
El trabajo humano permite entonces una idea de equiparación de todos los trabajos, a su vez, las relaciones sociales proponen con Aristóteles a unos hombres como los poseedores de mercancías y otros por defecto, como poseedores de trabajo. La mercancía es valor de uso y valor de cambio. La forma de valor o la expresión de de valor de la mercancía brota de la naturaleza del valor de esta.

La mercancía no tiene valor ni magnitud del valor fuera de la expresión que reviste en relación de cambio. El valor de una mercancía sólo puede expresarse en términos de una mercancía de otro género.

El número de posibles expresiones de valor de una mercancía, no tropieza con más limitación que la del número de clases de mercancías distintas que existan. La forma relativa de valor desarrollada comprende la cristalización de trabajo humano indistinto. La forma equivalencial concreta determina las diversas clases del trabajo útil determinado.

En general, una mercancía sólo puede cobrar expresión general de valor si al mismo tiempo las demás se expresan en el mismo equivalente. El valor de la mercancía se da por la existencia social de los objetos. La forma equivalente no es más que la expresión y el resultado del desarrollo de la forma relativa de valor.

Una mercancía comparada con otra mercancía es permutable y adquiere valor con el tiempo, el trabajo empleado y la convención social que se tenga de ella. La forma dinero, mantiene en su seno una función social específica, el oro históricamente ha sido el valor de resguardo de las mercancías y las sociedades han privilegiado este metal por encima de otros medios.

La forma equivalente general se adhiere por la fuerza de la costumbre social, a la forma natural específica de la mercancía oro.
Tan pronto como los hombres trabajan unos con otros, su trabajo cobra una forma social, de este modo se consolida una objetivación del trabajo o del valor con los productos del trabajo. Así, de esta agrupación surge un carácter material de los productos del trabajo, los trabajos privados sólo funcionan como eslabones del trabajo colectivo de la sociedad.

Los hombres no relacionan entre sí los productos de su trabajo como valores, lo que hacen es equiparar los diversos trabajos como modalidades del trabajo humano. La conciencia científica y la interpretación del trabajo individual proponen la división social del trabajo en términos reducidos a proporciones fortuitas de acuerdo a una relación proporcional social y de la ley natural reguladora del tiempo de trabajo que socialmente es aceptado para su producción.

El valor de cambio no es más que una determinada manera social de expresar el trabajo invertido en un objeto y no puede contener materia alguna natural. El establecimiento del valor se ve entonces por Marx, como un proceso social, que involucra en primera instancia el intercambio entre dos o más mercancías determinadas, su valoración como trabajo y la aceptación de un medio de cambio universal como lo es el dinero.

Hombre
Soy hombre, he nacido,
tengo piel y esperanza.
Yo exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
No soy dios: soy un hombre
(como decir un alga).
Pero exijo calor en mis raíces,
almuerzo en mis entrañas.
No pido eternidades
llenas de estrellas blancas.
Pido ternura, cena,
silencio, pan, casa...

Soy hombre, es decir,
animal con palabras.
Y exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
-Jorge Debravo