miércoles, 8 de agosto de 2012

La fortaleza del fin del mundo




Forte Príncipe da Beira, Brasil.

     El Dr. Juan Marchena, profesor de la Universidad Pablo Lavide, Sevilla, España, connotado investigador y colaborador de múltiples programas de maestría y doctorado tanto en América Latina y Europa relató la historia de cómo había dado con la fortaleza del fin del mundo.

     A manos del Dr. Marchena habría llegado un archivo en el que según los documentos se recomendaba al Rey de Portugal José I construir un fuerte para detener la ambición española, respecto a los territorios concedidos por el Tratado de Tordesillas a los lusitanos, lo primordial sería salvaguardar la riqueza de diamantes y oro que los portugueses tenían en su colonia, entre los documentos hay planos y diseños de la fortaleza.



Figura 1: Plano del Fuerte
    Esta empresa sería coordinada por el Marqués de Pombál hacia 1776, Ministro de José I, el mismo Marqués habría decidido la ubicación de la fortaleza, señalando un sitio cercano a Potosí con su dedo sobre un mapa en blanco, en dicho lugar un ingeniero y su expedición debían construir la fortaleza.

     La idea era poder atacar los intereses españoles de Potosí (minas de plata), dentro de la logística militar, era preferible tener ocupados a los españoles en Sudamérica a que aquellos llevados por su ambición atacaran directamente Lisboa y con el fuerte de respaldo en Brasil, tener un resguardo cercano desde donde le pudieran hacer frente a los posibles embates y contraofensivas españolas.

     El ingeniero y su legión habrían partido a Brasil para cumplir el capricho de Pombál, capricho pues Pombál no había tomado en cuenta ninguna consideración de relieve o condiciones geofísicas del lugar para designar el emplazamiento donde se debía construir el fuerte, para el Marqués se trataba de una estrategia militar.

    La tarea no sería nada sencilla, pues no se conocía bien el territorio brasileño… entre las dificultades que afrontó la expedición se mencionan la densa vegetación de la amazonía, las dificultades para poder transportarse por unas 18 caídas de agua consecutivas de 20 m de altura que obligaba a la expedición a desarmar las embarcaciones por entero y sobre todo la resistencia que pudieron haber opuesto los aguerridos grupos indígenas de la zona.




 Figura 2: Foto satelital del emplazamiento


     El ingeniero habría comprado entre 200 y 300 esclavos que a la vez le habrían servido de “guardaespaldas” a la expedición. La fortaleza se lograría construir al grado de dejarla funcional, emplazando la artillería llevada desde Portugal para ese efecto.

     La fortaleza “Real Príncipe Fuerte de Beira”, también conocida como el “Fuerte Príncipe de Beira”, se encuentra en la margen derecha del río Guaporé actual de Guajará-Mirim, en el municipio de Costa Marques, Estado de Rondonia, Brasil. Aunque no se hizo mucho énfasis en las distintas poblaciones indígenas que cohabitaban la zona, sí se mencionó la dificultad de enfrentar a los “guaporel” y los moxos que principalmente habrían participado en la realización de la fortaleza. 

    Paradójicamente, la realización de la fortaleza nunca llegaría a oídos de las autoridades en Portugal, ni habría sido utilizada por las fuerzas armadas de ese país. Adicionalmente, de la expedición sólo los esclavos africanos habrían soportado los embates de la fiebre amarilla y tanto el ingeniero como los constructores portugueses habrían muerto en la realización de esta obra.




Figura 3: Fotografía aérea de la fortaleza 




    La Fortaleza del Príncipe de Beira está rodeada de gran misticismo, tragedia y sobre todo una historia apasionante o si se quiere hasta romántica.

    Al tiempo de no saber nada de la fortaleza, las autoridades portuguesas habrían mandado un inspector a Brasil para que este informara sobre qué había pasado con la expedición del ingeniero.

    Después de mucho buscar y preguntar a los locales el inspector habría dado con la fortaleza terminada y la triste historia de muerte por fiebre amarilla de la expedición, pero cuando se debía mandar el informe a Portugal sobre la culminación de la fortaleza, Brasil habría adquirido su independencia hacia 1822 y las autoridades locales impidieron la llegada del documento a Europa.

    Actualmente, las investigaciones en la zona son complicadas pues el territorio es de interés para el combate del narcotráfico por parte del Ejército Brasileño, la zona de fronteras representa todo un desafío para los estudiosos del tema y puntos de interés para las autoridades del gobierno por lo que hasta cierto punto es comprensible que mantengan cierto hermetismo a las investigaciones y al acceso a la zona. 

Conferencia dictada en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica por el Dr. Juan Marchena.  23 de marzo del 2012 

FALA

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