miércoles, 29 de agosto de 2012

Sitio arqueológico las Mercedes, Guácimo de Limón




Universidad EARTH.
Limón, Costa Rica.

 Ricardo Vázquez arqueólogo del Museo Nacional de Costa Rica explicando los detalles de la plataforma denominada del “maní”

     El día 14 de abril del 2012, se realizó una gira académica a “Las Mercedes”, sitio arqueológico localizado en las instalaciones de la Universidad EARTH, en Guácimo. El arqueólogo Ricardo Vázquez Leiva explicó que actualmente el Museo Nacional tiene pensado efectuar 5 escuelas de campo con universidades extranjeras (de las cuales faltarían 2) y tienen localizados 8 sitios de arquitectura similar a las Mercedes, lo que correspondería específicamente a construcciones de superficie, de interés para el museo.

     El objetivo principal de la visita fue dar a conocer los rasgos más relevantes del sitio arqueológico, destacando el casco arquitectónico del sitio principal. Según Vázquez, la dinámica de las Mercedes no calza con la de las barriadas periféricas, por lo que el sitio arqueológico se refiere a un sitio exclusivo o “d’élite”, razón por la cual sería de acceso restringido.

      Sin embargo, existe un problema en la caracterización de sociedades de rango, particularmente el desarrollo y alcance que lograron  sus aparatos de poder político, pues los hallazgos hasta la fecha no permitirían hacer conclusiones de índole político-económicas.

    Otros objetivos a mediano y corto plazo expuestos por Vázquez son la exploración, documentación y datación de otros  sitios con arquitectura superficial, entre los ríos Reventazón y Toro Amarillo, en la región de Línea Vieja (entiéndase, la línea original del ferrocarril), labor que se complica cuando la Universidad EARTH y el Museo Nacional no tienen un presupuesto específico para investigación y se ven obligados a conseguir fondos.

    Localizada como punto intermedio, a 60 km de San José y 60 km de Limón, “Las Mercedes” se encuentra a 100 metros sobre el nivel del mar, además constituye un paso natural, con calzadas y otras vías de comunicación más recientes (paralelas a la calzada o camino de piedras) como lo son la carretera principal o el ferrocarril así como de un sistema hídrico que corta perpendicularmente la zona. 

    El principal problema observado es la necesidad de restaurar el sitio, históricamente se deja entrever que la localización geográfica del área fue estratégica al concebir la comunicación entre el Valle Central y la salida al Atlántico, bajo esa dinámica la zona se verá inmersa en el desarrollo bananero promovido por Minor Keith, la United Fruit Company (con el complejo bananero del Atlántico) y el proyecto ferroviario que se desarrollaría en el país, además Vázquez señala que en las Mercedes, dentro de las actividades agrícolas, también se cultivó el cacao, por lo que la zona fue objeto de constante huaquerismo, poco control y saqueo de las piezas arqueológicas que guardan en sí gran parte del vestigio histórico de sociedades antiguas de Costa Rica. 

     Para muestra un botón, el mismo Minor Keith habría extraído de la zona más de la mitad de su colección  de 16.000 antigüedades indígenas, piezas de gran valor que actualmente se encuentran en varios museos de los Estados Unidos, como el Museo de Historia Natural de Nueva York.

    Según las estimaciones del Museo Nacional, el sitio arqueológico dataría de 2000 aC debido al tipo de cerámica encontrada en el lugar, pues se trata de una cerámica decorada, bien cocida y de rasgos finos, lo cual sugiere la pertenencia de las Mercedes a los periodos tempranos. De acuerdo a los estilos de cerámica Vázquez explicó que se toma la clasificación en: montaña, bosque, selva y cabaña, siendo “cabaña” la correspondiente al periodo de encuentro con los españoles.

    También el Museo Nacional tendría documentado el intercambio entre los pobladores de la zona y una de las primeras expediciones españolas llegadas al país, pues en el sitio se encontraron cuentas de cristal tipo Cádiz, que se produjeron en Europa de 1540 a 1575.

     Los basamentos encontrados, hasta ahora, en las Mercedes se situarían entre el año 900 al año 1000 dC, lo cual correspondería al final del periodo Selva y principios del periodo Cabaña. Todas las fechas se han establecido a partir de la medición del C-14 (carbono 14) y su desintegración progresiva al C-13 (carbono 13). Vázquez es enfático al referirse que en la Costa Rica precolombina no se le podría asignar la categoría de ciudades a los emplazamientos encontrados hasta ahora, se habla entonces de grandes asentamientos de sociedades tribales y cacicales. 

    En las Mercedes destacamos lo simbólico de las primeras culturas costarricenses, muchas de sus esculturas habrían referido la religiosidad (entendida como una unión con la naturaleza o entorno en que se vivía inserto) o inclusive una dualidad que destacaba los aspectos propiamente femeninos y masculinos. Otro aspecto reflejado del modo de vida de esas sociedades tribales lo constituye el culto a los ancestros y los entierros encontrados, en cierta manera los difuntos continuaban presentes entre los vivos y se les debía respeto.

    El sitio arqueológico tiene empedrados perimetrales y muros de contención hidráulica que es posible distinguir a pesar de la densa hierba acumulada desde febrero y el poco mantenimiento (labores elementales de chapeo) que la Universidad EARTH en teoría debió dar al sitio para facilitar la visibilidad del empedrado y la explanada.


Fotos de piezas arquitectónicas costarricenses: (izquierda) Museo de Historia Natural de Nueva York y (derecha) Museo Arqueológico y Etnográfico de Estocolmo


    El nombre de “las Mercedes” habría sido promovido por la esposa de don Minor Keith, pues la señora era muy creyente en la Virgen de la Merced. Las Mercedes constituye literalmente un agujero en la historia arqueológica de las sociedades antiguas de Costa Rica, las principales piezas fueron “coleccionadas” por Minor Keith y como se dijo se encuentran en los museos de Estados Unidos, así como otras como “los gemelos fundadores” (esculturas monumentales) se encuentran actualmente en el Museo Arqueológico y Etnográfico de Estocolmo, Suecia como parte de los artefactos recuperados por Hartman.

    Otros saqueos clandestinos de alcance desconocido fueron acumulándose en el sitio, es común ver hundimientos, como por ejemplo, en la zona de los bambúes atribuidos primordialmente a los huaqueristas.

    Esculturas encontradas en las Mercedes como “la cabeza de tiburón” tenían un uso hasta ahora desconocido, Vázquez explica que el ferrocarril no entra en territorio virgen: plaza hundida o espejo de agua, cámaras funerarias, tumbas de cajón… todas estas incertidumbres seguirán junto a la necesidad de restaurar el sitio hasta convertirlo en un parque arqueológico que junto a Guayabo serían tal vez los dos principales vestigios del pasado indígena costarricense. 




Muro hidráulico de piedras, las Mercedes 

   
 

Empedrado perimetral, cubierto por monte. 



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