miércoles, 31 de octubre de 2012

Generalidades y contexto sísmico costarricense




“El arte de vivir no consiste en 
eliminar los problemas,
sino en crecer con ellos”.
-Bernard M. Baruch

Costa Rica dentro del espacio centroamericano

     Costa Rica se inserta dentro del istmo centroamericano, el cual está compuesto por  8 países, a saber: Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Belice y Guatemala.

    El espacio centroamericano representa un área de unos 50 000 000 de hectáreas, cuenta con más de 40 000 000 de habitantes y su densidad para el año 2009 correspondía aproximadamente a 87 habitantes por km2

     Antes de hablar específicamente de Costa Rica, es importante considerar la región donde se encuentra y las posibles influencias que pueda tener su territorio en términos sísmicos.

     El espacio Centroamericano se encuentra predominantemente en la Fosa de América Central o Gran Fosa Mesoamericana, la cual abarca del Océano Pacífico, desde la frontera de Guatemala y México en el norte, hasta el sur de Costa Rica donde la misma se vuelve difusa. En esta fosa comienza la colisión y la subducción de la placa de Cocos debajo de la placa del Caribe.

    Al volverse difusa dicha zona denominada de Benioff aparece la serranía del Coco. Hacia el este se ubica la Zona de Fractura de Panamá que es un sistema de fallas que separa la placa del Coco de la placa de Nazca.

     Otro aspecto de la zona por considerar lo constituye el arco volcánico de Centroamérica, dicho arco se caracteriza por eventos sísmicos bajos y moderados (es decir de hasta 6.5 grados según indican Montero et al 1979).






     Históricamente los terremotos más grandes de subducción se han producido en las costas guatemaltecas, salvadoreñas y nicaragüenses. El segmento de la fosa Mesoamericana frente a Costa Rica no produce sismos de gran magnitud debido a tener el país un ángulo menor de subducción. Costa Rica tiene una corteza más joven y débil (Molina, 2008).

     A la altura de Punta Burica (extremo sureste de Costa Rica) se forma entonces un punto de interacción entre tres placas, a saber: Cocos, Nazca y el bloque de Panamá, este último se considera como no definido en su totalidad (Guendel y Potti, 1998).

     Este complejo sistema tectónico ha generado como consecuencia histórica numerosos sismos, muchos de ellos destructivos, en la figura 4 se registran algunos sismos ocurridos en el espacio centroamericano de 1600 al 2009, su magnitud, dónde ocurrieron, el número de personas muertas y las pérdidas económicas estimadas en millones de dólares.

     Los suelos de América Central son muy variados como consecuencia de la complejidad del medio ambiente en el que interactúan diferentes tipos de roca, el clima, la topografía irregular y los organismos vivos que habitan estos espacios, incluidos los seres humanos y las actividades que sobre este espacio realiza.
FALA

domingo, 14 de octubre de 2012

Miedos



Miedos

Hoy, prometo dejar atrás el pasado y construir el avenir con el día a día. Honraré la fraternidad entre los seres humanos que trabajan y construyen un lugar mejor para los que vendrán después de nosotros. Respetaré la libertad para ser responsable de nuestras acciones. Respetaré la igualdad entre los hermanos que ven la esencia de las cosas y no se pierden en trivialidades e ironías.

El tiempo de afrontar mis miedos ha llegado. Hoy me reconozco frente al espejo y veo ante mí al espectro del camino recorrido de mis pavores más profundos. En todo caso, sé que soy mi peor enemigo. Mi inacción, lasitud o complacencia pueden ser nefastas. No traicionaré mi esencia ni mis ideales de lucha. No puedo, no podría y no lo haré. No puedo vivir alejado de la luz esencial. No daré la espalda a la batalla ni decepcionaré a todos aquellos que confiaron y confían en mí.

El camino ha estado lleno de dificultades. Pero lo que prevalece como una gota de agua en el océano es el aprendizaje que se obtiene al superar cada obstáculo que es grande como grande es el ideal que dio origen a esta peregrinación personal. Esta noche me prometo a mi mismo el hacer todo lo que tenga que hacer y en el momento justo para recuperar esa esencia guerrera.

Con la frente en alto, ideas claras y objetivos realizables. Andaré por el camino que hoy se me señala peligroso en todas sus dimensiones. Pues el sabio se esmera en alcanzar los conocimientos que le permitan iluminar la vida de los demás con la enseñanza. El guerrero llega a la cúspide de la mayor montaña para garantizar que están en condiciones de vencerse a sí mismo y el artista en su obra descubre el universo de posibilidades para cantar al constructor del universo.

No podría vivir eternamente en el limbo, alejado de la luz esencial. Daré la cara aunque el camino esté lleno de trampas y peligros recurrentes. De hacerlo, me perdería en el tiempo hasta ser un recuerdo borroso y oscuro de mi propia existencia. Afrontaré los retos que vengan, daré el máximo en todo lo que deba hacer y ante todo me aferraré a mi esencia.

Son ciertas las palabras de mi hermano, ahora un nuevo campo de batalla se abre a mis pies, no hay errores, todo tiene su significado y lo descubriré. Los errores engendran errores, los aciertos engendran aciertos.

El día en que dejemos de luchar no mereceremos ser llamados siquiera cobardes. Como olvidar las reglas fraternales que rigen nuestras vidas, la plomada, la escuadra y el compás. Es el tiempo de construir, de tomar la roca imperfecta, como imperfecta es la naturaleza humana y darle forma a la piedra con tan excelsas herramientas.

La espada que no se desenvaina se oxida. Es la esencia que nos hace ser guerreros de la luz. Un ciclo debe cerrarse, porque de continuar una guerra estúpida hasta el ejército vencedor se desgastaría inútilmente.

La esencia se lleva en las manos y en los pensamientos. Los miedos se adquieren. Por lo tanto es posible regresarlos, deshacerse de ellos... Un nuevo campo de batalla, donde sólo hay un vencedor.

Augustos

LUCEM ASPICIO-PMRHEE

sábado, 13 de octubre de 2012

Riesgo sísmico en Costa Rica


     Costa Rica es un país de actividad sísmica relativamente alta,  esencialmente la influencia de dos placas tectónicas subyacentes como lo son la Placa de Cocos y la Placa del Caribe que vuelven al país vulnerable a catástrofes sísmicas, en la zona de subducción se pueden producir sismos de magnitudes de hasta 7,5 en la escala de Richter e intensidades en el centro del país del orden de VII en la escala Mercalli modificada (MM) según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

     Asimismo, la subducción entre las placas ha provocado innumerables fallas locales que según el análisis de Costa Rica pueden alcanzar sismos de magnitudes Richter de 6, relativamente superficiales y cercanos a los centros urbanos, e intensidades de hasta VIII en escala Mercalli, de acuerdo a la OPS.

    Resulta entonces de vital importancia conocer el territorio en el que vivimos y la dinámica que este presenta, crear conciencia sobre la vulnerabilidad del territorio nacional, delimitar las zonas de mayor riesgo, establecer políticas y medidas de seguridad acordes para la construcción de complejos habitacionales y edificios, entre otras. 

    En el caso de las construcciones se vuelve indispensable seguir los lineamientos y como medida preventiva establecer el marcaje de zonas de seguridad, estas medidas unidas a la divulgación efectiva entre la población pueden ser la diferencia entre sobrevivir a una catástrofe de índole natural o sucumbir masivamente en la impotencia y la inacción, además la conservación de unidades estructurales básicas como los hospitales marcará en gran medida la capacidad de respuesta que una nación pueda tener ante una emergencia de tipo sísmico.

     Nuestro país está expuesto a sufrir las consecuencias de un sismo de magnitud elevada, a parte de las zonas de riesgo sísmico y fallamiento normal, deben contemplarse también más de 200 focos volcánicos, de los cuales sólo media docena de entre ellos han presentado actividad recientemente, específicamente: el Volcán Rincón de la Vieja y el Arenal en la Cordillera de Guanacaste, Poás, Barva (sin que se demostrara la actividad plena de estos), Irazú y Turrialba en la Cordillera Central del país (según datos de Sergio Paniagua de la Escuela Centroamericana de Geología).

     Además de establecer las medidas básicas preventivas y evaluar el riesgo sísmico en términos socioculturales para la población, buscamos dar un acercamiento al tema de predicción sísmica para aclarar una serie de valoraciones de carácter apocalíptico sobre el fin del mundo en asociación con los sismos y terremotos más recientes.  

     La predicción de sismos a nivel mundial todavía mantiene un índice alto de error, aunque se piensa que en un futuro cercano será posible anticipar sismos con precisión. Lo que sí es posible es prevenir accidentes y crear conciencia en el costarricense sobre la naturaleza del territorio nacional.

FALA