domingo, 20 de octubre de 2013

Ideas: educación, ecología y geografía

Ideas a partir del artículo: “La enseñanza de la geografía y la educación ambiental desde la perspectiva de los docentes” de José Armando Santiago Rivera, José Armando. 


Alejandro León A.

Idea 1

El tratamiento de la situación ambiental en el ámbito escolar  se desarrolla desde currículos que pretenden formar la conciencia ambiental el acto educativo se limita solamente a la transmisión de nociones y conceptos.

     El autor establece que el abordaje de la ecología en los diversos ámbitos educativos se suele hacer de una manera teórica y descontextualizada para los estudiantes, esto se constata por ejemplo en dinámicas como las que se proponen en el sistema educativo costarricense, el uso que se le da a la ecología en disciplinas como estudios sociales, inglés y francés pasa a ser asumido por los estudiantes como una serie de características, definiciones y una lista de consejos prácticos que deben tener en cuenta. Bajo esta perspectiva en mi opinión se deja de lado lo vivencial, lo participativo y la posibilidad de que el estudiante aprenda haciendo. Como el autor puntualiza casi al final de la lectura, uno de los docentes apunta a que es muy difícil que en enseñanza media le den a uno un permiso para realizar una actividad fuera del colegio, en definitiva no se puede tener la misma representación si el manual o libro presenta una fotografía como ilustración a si los estudiantes ven una realidad específica con la que sería de esperar que se sintiesen más relacionados.

Idea 2

Es necesario concebir la sociedad como parte integral del sistema ecológico, pues apremia fortalecer valores y actitudes de ciudadanos íntegros, que actúen en forma responsable en su ambiente comunal.

     Otra de las críticas que propone el autor, es que desde la enseñanza de la geografía, aunque se incluyen los temas ecológicos, no se ha logrado hacer una integración que permita al estudiantado el pasar de los conceptos a las acciones, el autor se refiere entonces a la formación de valores, destrezas y actitudes de ciudadanos conscientes y comprometidos con el medio ambiente. Desde mi posición personal considero acertada la puntualización que hace el autor, pues si geográficamente cuando el estudiante aprende y aprehende la localización espacial, al mismo tiempo se le lograra concienciar sobre la vulnerabilidad en el medio y la importancia de preservar los ecosistemas no se tendría que reeducar a los adultos, de forma tal que podríamos esperar una sociedad más comprometida con el ambiente (bajo el supuesto un tanto ingenuo que antes que eso ocurra no nos enfrentaremos a una catástrofe mundial por los abusos y excesos que hemos cometido como humanidad contra la madre Tierra).

Idea 3

La formación educativa que la sociedad debe recibir para usar el territorio en forma racional y coherente con el desarrollo de procesos de enseñanza y aprendizaje que aporten fundamentos teóricos y metodológicos para explicar pedagógicamente los temas ambientales y en los que la enseñanza geográfica es una labor formativa para percibir y revelar la realidad en su complejidad ambiental. Si el reto es educar los educandos para que sean cultos, sanos y críticos, se deberá concebir a la enseñanza más operativa y efectiva.

     El reto principal al que se enfrenta el educador no sólo de la enseñanza de la geografía, sino de cualquier otra disciplina es justamente el lograr pasar de lo teórico a la aplicación, el dejar de transmitir e inclusive de enseñar recetas para llegar a inspirar o convertirse en un modelo para sus educandos, sobra decir que la primera cuestión sería predicar con el ejemplo. Si los educadores lográramos crear conciencia primero desde nuestras disciplinas individuales, luego (lo más deseable) en forma interintrorrelacionada con otras áreas y dejáramos de pensar que la escuela se limita a las cuatro paredes físicas que rodean el edificio, entonces podríamos repercutir significativamente sobre la comunidad. Considero que nada hacemos llenando los colegios de basureros rotulados con las categorías: papel, aluminio, vidrio, plástico, orgánico… entre otras, si no se enseña a la sociedad a separa la basura, si en sus casas no siguen esta misma dinámica y más aún, si los servicios de recolección municipales no exigen nada al respecto y los mismos recolectores de los camiones terminan vertiendo todo en una sola denominación: “basura”. La conciencia ecológica tiene una base teórica innegable, pero la parte fundamental es sin duda la práctica que permitirá el hábito y si este hábito se generaliza en la población tendremos una mejor sociedad, impulsada desde las aulas y desde los esfuerzos individuales de cada persona que tome conciencia de la problemática ambiental.

Lectura analizada para la extracción de las ideas

Santiago R., José A. La enseñanza de la geografía y la educación ambiental desde la perspectiva... Revista de Teoría y Didáctica de las Ciencias Sociales. Mérida-Venezuela. ISSN 1316-9505. Enero-Diciembre. Nº 13 (2008):147-169.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Entre teóricos y teorías de la educación

Concepciones diversas (I Parte)  


Educador: Alejandro León Avelar

    El distinguir la educación como proceso y como sistema implica conceptualizar al sujeto dentro de un acto comunicativo. Si partimos de la perspectiva sistémica, tendremos que aceptar repercusiones globales, cuyos alcances se reflejan en nuestro sistema educativo actual. En el sentido sistémico, el estudiante se ve sometido a una serie de insumos y se espera la obtención de un producto final, bajo esta concepción referirse a educación integral puede significar promover una educación en función del sistema mismo y sus fines, los cuales en ocasiones terminan siendo una estadística más. Además, la obligatoriedad de la educación y su carácter gratuito no determinan de ninguna manera criterios sobre la calidad ni la formación con igualdad de oportunidades. Por el contrario, si enfocamos la educación como proceso podríamos esperar una orientación en la preparación del individuo para la vida, en armonía con una visión de mundo donde el individuo es partícipe activo de la sociedad en democracia, es decir, con una perspectiva arraigada de lo social y lo humano, no totalmente desconectada del rol económico y político que exigen los tiempos modernos en que está inserto, pero sí centrada más en el individuo como tal, no sólo como un elemento del sistema sino en completo respeto a su individualidad y al rol que ese estudiante-ser humano logrará en sociedad como partícipe activo de la misma.

     Educar se plantea como el acto comunicativo por excelencia, como proceso de humanización de los individuos, donde las interacciones privilegian una escala de valores que dimensionan y proyectan la cultura dominante para que esta sobreviva. En ese sentido, como docentes no podemos pretender encontrar estudiantes en las aulas que sean como la expresión latina lo sugiere “tabulas rasas” sino que ya tendrán una serie de valores y concepciones que la misma sociedad les ha ayudado a construir en torno a ella. Como acto de comunicación, la educación es ante todo un hecho social y sea la educación considerada en el contexto formal o no formal las relaciones superan el esquema básico conocido (emisor, canal, receptor) las interacciones por parte de los estudiantes exigen entonces una necesidad dialógica y de constante bidireccionalidad e intercambio en los flujos del proceso a fin de lograr la construcción adecuada del aprendizaje. Por otra parte, la acción reguladora de la educación implica una serie de resultados que se plantean no sólo en el interior de las instituciones educativas, sino en los mismos sistemas educativos nacionales e internacionales (por ejemplo, el rendimiento de los países en las Pruebas PISA). Para comprender al sujeto educativo dentro de un sistema, primeramente se establece la premisa que todos somos educables por naturaleza (lo que nos llevaría a  pensar en un sistema utópico sin exclusión), pero ese principio no garantiza una igualdad real, ni un acceso a la educación para todos como se sugirió con anterioridad. 

     Comprender las deficiencias y las fortalezas entre discurso educativo y práctica sería más fácil si entendemos la evolución de la educación y las influencias o aportes que hemos tenido de cada teoría o grupo de teorías que le han dado aportes importantes, como se verá a continuación.

     En la modernidad contamos con ideas de pensadores célebres como Rousseau, Pestalozzi, Fröbel, Herbart. Con el Enciclopedismo se dará una crítica la razón anticuada como fuente de errores y de desigualdad entre los seres humanos, esto implicará un retorno hacia lo natural y la valoración de las emociones íntimas, la verdad intuitiva y la búsqueda de la felicidad. Para Rousseau, el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo pervierte. Con Pestalozzi se buscará el desarrollo de las facultades físicas que conlleven a la formación moral, se habla entonces de dimensión práctica con sentido social, es decir enfocada hacia el pueblo. Fröbel llevó a la práctica su concepción idealista de la naturaleza humana, la educación integral y la implementación de materiales específicos para niños, se contempla la especificidad de la estimulación del niño (lo que actualmente se concibe como el jardín de niños en nuestros sistemas) y el valor del juego como elemento de aprendizaje, conceptos que serán retomados por Dewey en la propuesta de Escuela Nueva. 

     En lo que se ha demarcado como el origen de las teorías didactistas, Herbart se dedicará a construir una pedagogía científica, fundamentada primordialmente desde la psicología y la filosofía. Estos primeros aportes van a nutrir la educación y comenzará a darse a partir de estos pensadores una concepción pedagógica basada en principios científicos, no sólo para la formación de los hombres, sino para la búsqueda del bienestar social, se piensa entonces en los fines de la educación.

     Con el experimentalismo y el cientificismo de Dewey será el turno de la Escuela Nueva que propone una sistematización pedagógica y con esto un cambio en la educación de los jóvenes, el cambio principal será que se concibe al alumno como centro de cualquier acción desarrollada en la escuela. Se sugiere la apropiación del entorno a partir de las experiencias vividas en la escuela para que el niño aprenda a vivir en el mundo real. Estos principios innovadores impregnarían a muchos pensadores a nivel mundial, en Costa Rica la educadora Emma Gamboa proyectó los pensamientos de esta corriente y sus ideas siguen muy presentes por ejemplo en las escuelas laboratorio que mantienen la idea de teoría y práctica a partir de la implementación del método científico, con la escuela nueva se busca entonces dar un nuevo sentido a la educación concebida hasta entonces.

     En la corriente antiautoritaria se distinguen las ideas de Tolstoi, Robin, Ferrer Guardia y Neill en Summerhill apoyadas en hechos como el Mayo francés de 1968, que invitaron a un replanteamiento sobre el sentido de la educación conocida hasta el momento. La educación anarquista por su parte, vela por la defensa de la libertad para educarse y por que la educación sea integral, racional, libertaria y mixta. Es concebida como una educación para lo nuevo en busca de la autorregulación y el autogobierno. Para Rogers la educación debe ser centrada en el alumno de forma tal que el aprendizaje es significativo para el alumno cuando este tiene claros los objetivos que se persiguen y Neill agregaría a esta postura el planteo de la libertad personal contra la represión de las instituciones sociales. Ferrer Guardia plantea la necesidad de librar a los niños de la ignorancia a partir de parámetros científicos. La corriente anarquista persigue los ideales utópico, socialista y libertario donde el compromiso con la libertad no debe ser confundido con libertinaje, sino que se entiende para la propia capacitación del individuo. Por su parte Freinet con su pedagogía institucional pone un interés especial en las relaciones humanas y propone que la libertad es el punto de partida para todo, así se concibe un respeto absoluto por los intereses del niño y el derecho de este a organizarse sin una organización impuesta por los adultos y  a la autogestión. Como educadores, es importante comprender también estas posturas e identificar posibles influencias que se hayan dado en nuestro país, especialmente en el modelo educativo que propongan algunas instituciones privadas.

     Las teorías de la desescolarización se fundan sobre el optimismo resultante de la incorporación de las nuevas tecnologías aunque también se proponen una serie de perspectivas e interrogantes como lo constituye el derecho a educar a los propios hijos por encima de la propuesta ofrecida por las autoridades nacionales (entiéndase, los ministerios de educación nacionales), dentro de las alternativas globales de educación surge la inquietud sobre los límites que impone el mismo sistema educativo, ya que muchos podrían sustentar el argumento que no se debería encargar a los estados la misión de educar. La desescolarización propone un énfasis sobre los saberes prácticos, pero también un eterno dilema sobre la optimización y alcance en la formación de las diversas áreas del conocimiento, así como de posibles vacíos que se dejen y su regulación. Al menos para los años de base se han sustentado valiosas experiencias en el marco de la desescolarización y en países como Estados Unidos es posible presentar un examen de acreditación antes de la universidad para quien opte por este sistema (en Costa Rica podríamos pensar que es posible la desescolarización, en tanto se acrediten los niveles en educación abierta, por ejemplo: el bachillerato por madurez), los principales exponentes de estas teorías son I. Illich , E. Reimer, P. Gooddman y E. Faure, en la actualidad muchas de las propuesta educativas perseguidas por la desescolarización se han seguido con la proyección de Internet y la difusión de programas de educación en línea.

     Las teorías marxistas se fundan a partir de los pensamientos de Marx y Engels, donde se contempla una educación dentro de un sistema de producción particular, esto es la adecuación de la educación a los fines particulares de la sociedad como lo propone Makarenko. Es sabido que actualmente el emprendimiento de la Educación Técnica (en Costa Rica podríamos pensar en las propuestas de los Colegios Técnicos y Vocacionales) se postula a partir de las ideas de Antón Makarenko sobre la idea de arraigar. El emprendimiento puede llevar al cooperativismo y al desarrollo de los grupos donde se ha manejado que el todo no es mayor que las partes y posturas como la de Sujomlinski y Suchodolsky se preocupan por la persona y sus valores. Para Bordieu y Passeron la legitimación del sistema escolar radica en la reproducción de las clases sociales.

     Finalmente, dentro de  las teorías personalistas Scheller propone a la persona humana como el soporte de los valores morales. Para Mounier la persona es un ser que subsiste a una jerarquía de valores en la que el trabajo humano personaliza el mundo y lo transforma, la intervención permite un proceso de maduración en el individuo. Como latinoamericanista, a Paulo Freire se le contempla también dentro de estas teorías aunque habría que hacer la salvaguarda que desde otros marcos de referencia se le ha incluido también en la perspectiva marxista, “La Pedagogía del Oprimido” y “Las Cartas a Quien Desea Enseñar” de Freire son el ejemplo de ese ideal por ayudar a las clases más desposeídas de Brasil. Las teorías personalistas van a hacer énfasis en el valor de la persona y en la necesidad del ser humano en completar su construcción personal. 

    El análisis y la comprensión de estas teorías repercutirá directamente en la lectura que como docentes en ejercicio hacemos en las aulas a diario: la estructura de nuestro sistema educativo, las influencias que han tenido las tesis propuestas sobre el modelo pedagógico actual, la evolución que ha privilegiado ciertos detalles de cada teoría y el tipo de desarrollo deseable para nuestro país. Igualmente en sus razones de ser (misión, visión, credo pedagógico), muchas instituciones en el ámbito privado podrían predicar el seguir una determinada línea, lo cuál implica la necesidad de conocerla también a plenitud y cuestionar si en la práctica realmente se cumplen las expectativas planteadas.